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sábado, 28 de julio de 2012

Griegos acusan a líderes de la zona del euro y al FMI de genocidio económico y social



24 de julio de 2012 — Un grupo de ciudadanos griegos acudió al Tribunal Penal Internacional para presentar cargos contra los líderes de la Zona del euro y los acreedores del Fondo Monetario Internacional (FMI) por genocidio económico y social. La demanda está patrocinada por un grupo de personalidades griegas, entre ellas el editor y periodista popular de radio y televisión George Trangas, el ex parlamentario del partido Nueva Democracia, Dimitrios Konstantaras, y los periodistas Panagiotis Tzenos y Antonios Prekas.

Desempleo, Hambre y pobreza en Grecia
La demanda formal nombra a la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, a la canciller alemana Angela Merkel, al ministro de Finanzas de Alemania Wolfgang Schaube y al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso.
Según un informe del blog griego, Hellas Frappe, en la denuncia se acusa a la elite financiera dominante de haber convertido a Grecia en el "conejillo de indias" para imponer programas brutales, imponer disciplina fiscal a Europa, lo que ha creado una crisis humanitaria que ahora pone en peligro la existencia de Grecia como nación.
La demanda acusa a los estados miembros de la zona del euro, que en cooperación con la Comisión Europea y el FMI, han estado dedicados sistemáticamente a imponerle términos onerosos a los ciudadanos griegos, lo que contraviene la constitución de la nación y la legalidad internacional. Los acusados lograron esto aplicando una estrategia de terror y chantaje, amenazando con obligar a Grecia a salirse de la Unión Europea y la zona del euro. Los denunciantes acusan que mediante declaraciones coordinadas de las altas esferas griegas y funcionarios europeos, en cooperación con grandes grupos informativos internacionales, se ha satanizado, calumniado y hasta presentado como responsables del desplome económico global al país y a sus ciudadanos, usando métodos que nos recuerdan las calumnias contra los judíos durante la II Guerra Mundial.

Rajoy esté empeñado en someter a los Españoles a la mano dura de la usteridad para complacer a Europa, aunque pasen hambre y calamidades (reparto de sopa en Grecia)
 Presentaron el caso de que Grecia ha sido víctima de un plan de genocidio social y económico que utiliza métodos que violan la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio de la ONU. Su demanda afirma: "Los objetivos de dicho plan serían la desintegración de las instituciones políticas y sociales, cultura, lengua, sentimientos nacionales, religión y la existencia económica de grupos nacionales, y la destrucción de la seguridad, libertad, salud, y dignidad personal y hasta las vidas de los individuos que pertenecen a dichos grupos".

Como consequencia de las políticas de Rajoy, basadas en la imposición de la MANO DURA DE LA AUSTERIDAD CONTRA EL PUEBLO ESPAÑOL QUE LE VOTO, han empezado a circular en las redes sociales diferentes logotipos modificados del Partido Popular, algunos de ellos simulando ambas Ps como si fueran tijeras, en alusión a los recortes, y otro, alertando a la población de que Partido Popular significa en realidad PELIGRO PUBLICO, debido a los recortes y por haber hecho todo lo contrario a lo que indicaron antes de las elecciones.

Logo protesta contra el Partido Popular (llamado ahora popularmente PELIGRO PUBLICO - PP) que circula activamente por las redes sociales.

FUENTE: LA ROUCHE - http://espanol.larouchepac.com/node/17097

martes, 24 de julio de 2012

Así pretende Gallardón acabar con la independencia del Poder Judicial


Así pretende Gallardón acabar con la independencia del Poder Judicial


on el plan que quiere poner en marcha el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón, el Consejo General del Poder Judicial quedaría tan vaciado de competencias que sería el poder político el que controlara directamente a los jueces. Informes realizados en el CGPJ son demoledores: si el Gobierno aprueba finalmente la reforma que tiene prevista realizar Gallardón, se rompe totalmente el equilibrio de definen a las democracias actuales. Sería una absoluta involución.
Con el plan del ministro Ruiz-Gallardón, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) perdería sus actuales competencias en selección de jueces y en formación inicial; es decir, en la Escuela Judicial -que se encuentra en Barcelona-, y que es un auténtico referente mundial en este campo. Esa escuela, como muchas otras cosas, pasaría bajo el control del Ministerio de Justicia, es decir, del poder político, pero también se perderían las competencias en formación continuada. Sería una de las consecuencias de la gran involución que Ruiz-Gallardón pretende en la actual sociedad democrática española.

Con el plan de Ruiz-Gallardón, el órgano de gobierno de los jueces perdería también sus competencias en Inspección, en Estadística Judicial y en Modernización de la Justicia. Hay que recordar que el CGPJ es la única institución que tiene una visión completa de la Administración de Justicia, ya que las competencias -tanto en medios materiales (edificios, luz, etc.) como humanos (funcionarios)- están repartidas entre el Ministerio de Justicia -que controla a 6 autonomías sin competencias en Justicia- y 11 Comunidades Autónomas donde se han transferido esas competencias.

El Gobierno también pondría sus garras con ese plan en el Punto Neutro Judicial, que actualmente controla el CGPJ; un punto desde el que se comunican todas las instituciones de justicia entre sí y con bancos, cajas de ahorro, dirección general de tráfico, etc. Como consecuencia, los jueces quedarían desapoderados y dependientes del Ministerio de Justicia.

También se haría el Gobierno con el Servicio de Inspección, el Servicio de Estadística Judicial (auténtica brújula que dice qué es lo que funciona bien y lo que funciona mal, dónde hay que poner parches y dónde la funciona perfectamente), el Centro de Documentación Judicial (que se encuentra en San Sebastián, donde se reciben y se digitalizan todas las sentencias, y se gestionan las publicaciones oficiales, entre otra muchas cosas), y el Servicio de Relaciones Internacionales.

El control internacional, para el Gobierno

En el seno del Consejo General del Poder Judicial se hace verdadera chanza en torno a toda la cuestión de los viajes, especialmente de los internacionales, que es donde hace especial hincapié el ministro Ruiz-Gallardón. Resulta que España es el eje central de la Cumbre Judicial Iberoamericana, organización que reúne a todos los poderes judiciales de Iberoamérica, Portugal, España y Andorra... y no hay ninguna organización parecida de este tipo en el mundo.

España, a través del CGPJ, detenta la Secretaría Permanente y otro país, en periodos rotacionales cada cuatro años, la Secretaría Pro Tempore, o temporal. Se trabaja continuamente en la consecución de objetivos de calado en el marco de los poderes judiciales como, por ejemplo, con la Red Iberoamericana de Escuelas Judiciales (RIAEJ), de la que España forma parte, y en otros campos como modernización, estadística o coordinación. En este sentido, España es una auténtica potencia mundial en materia judicial, y con el plan de Gallardón todo se va al garete.

Otro ejemplo similar: un hijo predilecto de esta cooperación internacional de España a través del CGPJ en materia civil y penal es la Red Iberoamericana de Cooperación (Iber Red), que nació en 2004 y en la que participan 22 países iberoamericanos, Andorra, España y Portugal. Por no mencionar nuestra participación en la Red de Consejos de Europa, cuya presidencia detentamos, y en la que cooperamos con bastante intensidad.

Igualmente, con el 'asalto' de Ruiz-Gallardón a la Justicia desaparecería todo el Servicio de Comunicación y Relaciones con los Medios de Comunicación, actividades ahora dependientes del CGPJ y desplegado en las 17 Comunidades Autónomas, la Audiencia Nacional, el Tribunal Supremo y el propio Consejo, haciendo regresar al poder judicial español -en materia de transparencia- a los años predemocráticos de los 70.

En definitiva, el 'Plan Gallardón' supone, según fuentes judiciales, el mayor ataque contra el reparto democrático de poderes, en este caso contra el poder judicial. La actitud de Gallardón hay que englobarla en un espectro más amplio: una auténtica vuelta a los 70, con medidas regresivas en leyes como la del aborto, según se está viendo estos días.

Fuente

“Rajoy está obligado a convocar un gran acuerdo nacional para salir de la crisis”



“Rajoy está obligado a convocar un gran acuerdo nacional para salir de la crisis”

El expresidente: "Por solo 30.000 millones sufrimos las exigencias de una intervención plena”


El expresidente del Gobierno Felipe González, en una casa en
El Escorial (Madrid). / 
CLAUDIO ÁLVAREZ
Felipe González (Sevilla, 1942) está preocupado y enfadado. Cree que se ha superado un límite y que Mariano Rajoy tiene la obligación de convocar a un gran acuerdo nacional. Le inquieta la crisis europea y está furioso con la manera en la que se desarrollan las cosas en Europa respecto a España. Critica al Gobierno por consentir una “intervención total” en los hechos, pero muy barata, “de bajo coste” para la propia Unión Europea, sin haber negociado seriamente como condición el acceso a una financiación razonable. Afirma que los errores españoles comenzaron en 1998, pero admite quelos Gobiernos de Rodríguez Zapaterono corrigieron esos errores, sino que echaron gasolina al fuego. Cree que el Ejecutivo y la dinámica actual están llevando a este país a la ruina y se revuelve contra esa posibilidad. 
“Vamos a la deriva como españoles y como europeos”. No cree en los Gobiernos de tecnócratas pero exige un consenso nacional “para salir de la crisis y para actuar en Europa”. Considera una estupidez creer que “España es demasiado grande como para dejarla caer porque se destruiría el euro”. ¿Acaso Europa no fue capaz de destruirse a sí misma?, recuerda. Basta con que proliferen las voces del nacionalismo insolidario.
El expresidente del Gobierno (1982 a 1996) está alejado del Parlamento y de la vida pública, pero no ha dejado ni un instante de ser un activo político, que sigue la actualidad española, europea y mundial con una formidable capacidad de análisis y de crítica. Protagonizó, junto con el alemán Helmut Kohl y el francés François Mitterrand, la cumbre de Maastricht en la que se acordó el nacimiento de la moneda única europea, el euro, y se cambiaron los tratados fundacionales de la Unión Europea para darle un mayor impulso político. Su reconocida vocación europea y su conocimiento de las estructuras de la UE hicieron que se recurriera a él en 2007 para presidir un Grupo de Reflexión sobre el Futuro de Europa, conocido como Comité de Sabios.
Pregunta. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
Respuesta. Merkel afirma que estamos pagando 10 años de errores en una política económica basada en una inmensa burbuja inmobiliaria. Ahora que le quitamos la razón en todo, hay que decir que sí, que tiene razón. Se refiere a los 10 años previos a 2008, que es cuando estalló el sistema financiero mundial y en España, más específicamente, esa burbuja inmobiliaria. Así que, enfocándolo desde España, la galopada arrancó con la ley de liberalización del suelo, que se puso en marcha con el argumento banal de que mientras más ofertas de suelo hay más barato es, como si los mercados fueran racionales. La realidad es que el suelo fue cada día más caro, que hemos hecho tres o cuatro veces más metros cuadrados de los que exigía una demanda equilibrada, y que hemos fomentado de una manera salvaje las corruptelas.
P. Luego, ¿es culpa de decisiones españolas?
R. La responsabilidad no es solo de una gente indisciplinada que galopa hacia una burbuja inmobiliaria, como quieren pintar. Hay una responsabilidad compartida por una política monetaria que facilitó créditos por debajo de la inflación, y eso no era solo responsabilidad de las entidades financieras españolas, sino de las alemanas, las francesas… El error es nuestro, pero compartido. Ha habido una crisis del ladrillo espantosa, pero la crisis de la deuda se ha provocado porque ha habido bancos que han alimentado esa deuda irracionalmente. Eso ha ocurrido, tiene razón Merkel, durante 10 años, con el resultado de una deuda de las familias y de las empresas que es insoportable. Pero eso no ha ocurrido igual en el Estado. En esa época a la que se refiere Merkel, España tenía unas cuentas públicas mucho mejores que las de Alemania y las de casi cualquier otro país. Llegamos al estallido de la crisis con superávit presupuestario de más de dos puntos y una deuda pública por debajo del 37% del PIB.
P. Diez años continuados de errores es mucho tiempo.
R. Eso arranca, como he dicho, con decisiones políticas a partir de 1998: Aznar, Rato, Rajoy, para entendernos, pero no se corrigen con los Gobiernos que entran a partir de 2004, es decir con Rodríguez Zapatero. No se corrige por Gobiernos que vivían en un aparente mundo ideal. La economía creciendo al tres y pico por ciento, créditos por debajo de la inflación... Igual pasó con el dramático error cometido en la liberalización del sector eléctrico, que ha acumulado una deuda de más de 25.000 millones. Arranca con una decisión aparentemente liberalizadora que tiene un coste para el Estado enorme y que, de nuevo le digo, no se corrige en el Gobierno de Zapatero, sino que se le echa más gasolina al fuego.
Así que, efectivamente, todo esto ha tenido una cierta continuidad durante 10 años. Claro que ha ido acompañado de un defectuoso modelo europeo de unión monetaria sin unión económica. Cuando a nosotros nos convenía que el tipo de interés fuera razonable respecto del crecimiento de la economía y de la inflación de nuestro país; es decir, cuando necesitamos enfriar esa economía especulativa, el tipo de interés se fijaba por criterios que no respondían a nuestras necesidades. Así que el Banco Central Europeo alimentó el incendio que estábamos montando en España.
P. ¿Se podía haber corregido esa deriva española con otra política europea?
La burbuja inmobiliaria se inició en 1998, con la Ley del Suelo, pero el Gobierno de Zapatero
no corrigió esos errores
R. Por lo menos, se hubiera evitado esa situación dramática en la que, desde luego, están España e Italia, y por extensión, la unión monetaria. La corrección total tiene sus dificultades. Si observas a Estados Unidos ves que una sola moneda con políticas económicas divergentes llevó a un estallido tremendo a finales del siglo XIX, lo que provocó la creación de la Reserva Federal. Hoy, California es un Estado que no puede equilibrar sus presupuestos. Pero ¿cómo financia su deuda? A través de la Reserva Federal, y al tipo de interés negativo. Obviamente, tendrán que hacer una reestructuración seria, pero la Reserva Federal impide que la especulación arrase a California, como lo impide en Florida. No ocurre lo que ocurre aquí, donde el Banco Central Europeo no actúa como un banco central.
P. Tampoco somos una federación.
R. Ni somos una federación ni tenemos un banco central que actúe como tal, insisto. España tiene unas cifras de déficit y de deuda inferiores a las de Gran Bretaña y, sin embargo, Gran Bretaña se financia a través del Banco de Inglaterra con tipos de interés muy bajos y España se financia con tasas de interés insoportables. Porque el BCE no actúa como banco central, pero sí impide que los bancos centrales nacionales actúen como tales. Es una restricción de nuevo asimétrica, porque favorece enormemente a países como Alemania y a su entorno próximo, y perjudica de la misma manera a otros. Así que podríamos afirmar que hablar de una sola moneda europea es casi política-ficción. Hay un solo euro con valoraciones completamente distintas por los mercados. En California, el dólar, independientemente de la deuda de California, es igual que en Nueva York. En Alicante, el euro es más caro que en Fráncfort.
CLAUDIO ÁLVAREZ
P. ¿Eso es lo que ha pasado con la unión monetaria?
R. Conviene recordar que todo esto pasa en un contexto en el que ya hemos olvidado, a pesar de la irritación de los ciudadanos, que el origen de esta crisis está en la implosión del sistema financiero global desregulado. Hay que decirlo ahora una vez más… Se ha hecho una operación de rescate de ese sistema financiero desregulado y, una vez que se ha hecho, a costa del contribuyente, no solo para pagar el rescate propiamente dicho sino también para pagar las consecuencias de la recesión profunda que provocó esa crisis financiera, una vez que se ha hecho todo eso no se ha tocado el origen de la crisis. Se siguen haciendo las mismas prácticas que llevaron a la crisis y, de pronto, te encuentras con que J. P. Morgan ha perdido otros miles de millones de dólares.
P. ¿Por qué sucede eso?
R. Le doy una opinión personal: porque el desplazamiento del poder real que se ha producido en los últimos 25 años de los representantes de la democracia representativa a los centros de decisión financieros del mundo no se ha revertido. Un ejemplo: cuando Obama comprende qué sucede, como toda persona inteligente, y propone la reforma del funcionamiento del sistema financiero al Congreso de EE UU, pasa por Wall Street y hace un discurso impecable sobre cómo evitar los errores que se venían produciendo en Wall Street, en los grandes centros de producción de errores. El discurso es impecable, de forma y de fondo, sobre lo que hay que hacer.
Tiene un solo fallo, el final, y eso es lo que te produce melancolía. Porque el presidente de EE UU, que todavía es, al menos en teoría, el hombre más poderoso del mundo, va a Wall Street, explica la reforma que está presentando en el Congreso y les pide a los actores de Wall Street que le ayuden a sacarla adelante. Es dramático. La reforma no va a pasar en el Congreso salvo que los actores de Wall Street convenzan a los congresistas (que dependen en parte de ellos) de la bondad de la reforma.
El desplazamiento del poder real de los representantes democráticos a los centros de decisión financieros del mundo no se ha revertido
Ese es el último porqué de todos los porqués. El desplazamiento del Parlamento respecto al proceso de la toma de decisiones se agudiza cada día. Aquí, en España, yo no sé si el Gobierno ha presentado algún proyecto de ley en los últimos siete meses. Yo diría que todo son decretos leyes, que se discute en otrosParlamentos de la Unión Europea lo que afecta a España y aquí se oculta.
P. ¿Esta intervenida España?
R. Aquí estamos, en términos relativos, peor que cualquiera, porque estamos en una situación de rescate, nos guste o no decirlo, semejanteen términos de intervención a las de Portugal o Irlanda, pero… a bajo coste. Por 30.000 millones tenemos todos los condicionamientos de una intervención plena. En España, el rescate definitivo, con cierre absoluto de los mercados (y estamos a dos metros de eso), supondría 500.000 o 600.000 millones, mucho más que el rescate actual. Pero con 30.000 millones, por el momento, de línea de crédito, la intervención es total: de los bancos con dificultades, de los bancos buenos y de toda la política económica y fiscal.
P. ¿Cómo es posible?
R. Nos damos de bruces con cosas incomprensibles por mucho que uno quiera construir un relato que haga comprensible a los ciudadanos lo que pasa. Lo peor que ha pasado, dentro de que todo el paquete de ajustes es desmesurado y de que no hay ni una sola señal de medidas anticíclicas, lo peor, creo, es que el presidente del Gobierno, que acaba de ser elegido por mayoría absoluta, ha hecho una declaración en la que dice: “No tenemos libertad para elegir”.
P. ¿Pero la tiene?
R. Vamos a ver, si él dice que no tiene libertad para elegir quiere decir que los ciudadanos han hecho un ejercicio inútil eligiéndolo. Ahora, si me pregunta, ¿la tiene? Claro que la tiene, otra cosa es que esté en condiciones de ejercer la parte de libertad que le corresponde para elegir. Claro que la tiene. Si la tiene una persona a la que no la han votado, como Mario Monti, cómo no la va a tener el presidente del Gobierno español. Monti decide unas medidas y después va a Bruselas a defenderlas. Aquí hemos escuchado al ministro de Economía decir: “El martes veremos lo que decide el Eurogrupo y después ya conocerán qué medidas de ajuste adoptamos”.
No estoy haciendo un ejercicio de nacionalismo, porque lo diré en porcentajes: si España hiciera todo lo que tiene que hacer para corregir los errores acumulados en 10 años de desequilibrios en balanza de pagos, balanzas comerciales y de pérdida de competitividad; si hace todo lo que tiene que hacer impecablemente bien —lo cual significaría que sabe lo que quiere hacer, cosa que no parece poder afirmarse de este Gobierno—, habría hecho el 20% de lo que necesitamos para salir de la crisis. El 80% lo tiene que hacer Europa. Por tanto, aquí hay dos niveles de análisis: qué nos pasa como españoles y qué nos pasa como europeos. Y en los dos vamos a la deriva.
No hay que pensar que España es demasiado grande para dejarla caer porque detrás iría el euro. ¿No se destruyó antes Europa a sí misma?
P. ¿Qué nos pasa como europeos?
R. Europa tiene una enorme responsabilidad consigo misma y con su destino. Es un error decir una y otra vez que “España es demasiado grande como para dejarla caer, porque detrás vendrá Italia y no sé qué catástrofe de explosión del euro”. Eso es una verdad falsa. Si uno mira la historia de Europa del siglo XX, sabemos que los europeos son capaces de destruir físicamente Europa. ¡Cómo no van a ser capaces entonces de acabar con el euro! Depende de que vaya aumentando la voz del nacionalismo insolidario. Europa ha pasado por dos guerras mundiales. “Nunca se atreverán a destruir la Europa del euro”, dicen algunos. ¿Por qué no? Europa está en una encrucijada de tres caminos en la que he insistido muchas veces. El primer camino es hacer un big bang para federalizar la unión económica y fiscal, además de vertebrar la unión monetaria. ¿Por qué empleo la palabra federalización, que produce rechazo? Lo hago intencionadamente, porque si hay una seudofederalización, sin legitimidad democrática, estamos perdidos. Si no hay legitimidad democrática en ese proceso, y queremos solo a los hombres de negro, en forma de ministros de Economía, para el conjunto de la UE, el proceso de construcción europea derrapará masivamente ante los ciudadanos.
P. Hay otros dos caminos.
R. Sí. El segundo camino es el opuesto al primero: deshacer lo andado desde el punto de vista de la unión monetaria y del mercado interior. La gente cree que aunque se deshaga la unión monetaria se va a mantener el mercado interior, o se va a mantener incluso Schengen. Yo diría que no es probable, entre otras cosas porque quienes están pasando esta gravísima crisis tendrán que hacer devaluaciones masivas para ganar competitividad.
CLAUDIO ÁLVAREZ
El tercer camino, y la hipótesis más probable, es arrastrarse por el fango: dar un pasito adelante y dos pasitos atrás. Y salir de cada Consejo diciendo que ya tenemos una hoja de ruta, ya tenemos decisiones tomadas, ya se van a tranquilizar los mercados. Seguir con esta pelea estúpida sobre si los mercados tienen o no un comportamiento racional. Es una gran estupidez. ¿Por qué hablan de racionalidad? Claro que si hay una decisión del BCE, que por una vez haga de banco central, anunciando que “si la prima de riesgo pasa de 200 puntos básicos, me hago cargo de la deuda”, se acabó la fiesta especulativa.
P. Si se mutualiza la deuda, se federaliza la Unión Europea.
R. Puede haber una situación intermedia, a la que apelo, y que siempre se ha tomado cuando existe voluntad política. Pero seamos sinceros: todas las reglas de los tratados que prohíben las ayudas públicas se incumplieron después de la quiebra de Lehman Brothers, con operaciones de rescate nacionales de los bancos propios. Todas las dificultades que hemos tenido nosotros después no se tuvieron en cuenta cuando, desde Gordon Brown a la señora Merkel, pasando por Sarkozy, inyectaron dinero y reestructuraron la parte del sistema que producía riesgos sistémicos. Eso no estaba previsto; al contrario, estaba expresamente prohibido en la normativa europea. ¿Qué fue lo que ocurrió? Que después de hacer lo que había que hacer y no había más remedio que hacer, se pusieron de acuerdo en ponerle un paraguas institucional a lo que se había hecho. Y a partir de entonces, restituirle a los órganos de Bruselas las facultades de vigilancia y control que tenían, pero la operación estaba ya hecha. ¿O es que Brown fue a Bruselas a decir cuánto dinero ponía en la nacionalización de tal o cual banco? ¿O Sarkozy, o Merkel? Se hizo porque se hizo. Y políticamente, además, mejor que se hiciera, porque se hubiera liado si les dicen que no, que no se puede hacer.
P. ¿Qué ha pasado entre agosto del año pasado, cuando el BCE compró bonos españoles, y hoy, cuando dice que no puede?
Ha cambiado nuestra relevancia a la hora de exigir contrapartidas
a los sacrificios que nos exigen o a los que nos comprometemos
R. Creo que ha cambiado, de verdad, nuestra relevancia para exigir contrapartidas a los sacrificios que nos piden, o a los que nos comprometemos. Dicho en términos de Rajoy, “no tenemos libertad para elegir”; eligen otros lo que tenemos que hacer. Siempre nos dicen la misma frase: “Está bien, siga profundizando, siga por ese camino”. Habría que contestar: “Dígame dónde está el final del camino, para decirle a la gente que este camino tiene un límite, y que ese límite es este, y que a partir de este límite se producirá esto otro”. Eso nunca ocurre, ni siquiera hemos negociado seriamente en esta intervención. Estamos intervenidos por todos los costados y ni siquiera hemos negociado una contrapartida.
Ahora, es el galgo que corre detrás de la liebre mecánica que mueve otro, y que nunca alcanza. Al final de año, con una vigilancia trimestralizada, nos dirán que no es suficiente, que hay que hacer más. Y mientras más se haga en la misma dirección, esta máquina de destrucción de aparato productivo de clases medias que han puesto en marcha no tiene salida.
P. Pero ¿por qué exige la Unión Europea ese proceso? ¿Cuál es el objetivo?
R. Porque el nacionalismo, del que dependen los Gobiernos en los votos, hace imposible que cambie el razonamiento político nacional y se genere un razonamiento político europeo. Es curioso. Hollande ha hecho una doble aportación: una señal de política anticíclica, aunque sea con solo 120.000 millones, y la constatación de que el ajuste tiene que ser más moderado para ser soportable, y tiene razón. Digo que es curioso, porque en otro plano es Alemania, Merkel, la partidaria de hacer una apuesta por una mayor federalización, mientras que a Francia le cuesta más aceptar ese camino.
P. Volvamos a la situación española. ¿Podía el Gobierno haber negociado de otra manera? Muchos piensan que cuando se pide dinero, no se tiene derecho a decir nada.
R. ¿Cómo que no? Claro que sí. Yo he pedido dinero para algo específico, algo concreto, que por cierto otros países han hecho ya. Recordemos que ellos lo han hecho con su dinero, pero en contra de una normativa europea que se cambió después. Me ofrecen una línea de crédito de hasta 100.000 millones para recapitalizar lo que se supone que tengo damnificado, es decir un tercio de nuestro sistema financiero. Yo tomo el dinero para eso y negociamos que la operación está sometida a una recapitalización, que les permite actuar como accionistas clave, como capitalizadores clave, en esa parte del sistema financiero. Pero lo segundo que hago es exigir las mismas condiciones para todos los demás. Para empezar, en las pruebas de estrés. ¿Por qué intervienen la parte sana de nuestro sistema financiero y no la de otros países?
P. ¿La UE está exigiendo a España cosas que no exige a otros?
R. A nadie. Salvo, claro, a los países con intervención total, donde se ha hecho cargo de su gestión macroeconómica y de su financiación. En el caso español, está haciendo exactamente lo mismo con mucho menos coste.
 Como compensación, debería existir para España una garantía seria de financiación a través del Banco Central Europeo
P. Dicho de otra manera, este tipo de rescate le conviene a la Unión Europea, no a nosotros.
R. Claro, si no hay contrapartidas eso es así. Siguiendo la terminología de Montoro —una persona que cree que la Constitución le autoriza a invadir las competencias de las autonomías—, lo que se ha aceptado absolutamente es a los hombres de negro, los tenemos aquí trimestralmente para ajustar al objetivo de déficit y, por tanto, tocando toda la política económica del país. Y todo ello con un coste para la UE relativamente reducido.
Inyectará 30.000 millones y si vas cumpliendo te dará otros 30.000. Ni siquiera el Gobierno cree que vaya a pedir los 100.000. El coste es muy bajo para ellos. A mí no me parece mal, si existe una contrapartida clara: una garantía de financiación que dé Europa a través de los instrumentos que tiene, o de los que ponga en marcha. El que ahora tiene más claro es el Banco Central Europeo. Oiga usted: la contrapartida a las barbaridades que estoy haciendo, que meten a mi economía en un proceso de recesión, que no nos va a permitir alcanzar a la liebre haga lo que haga, es que me puedo financiar a tasas razonables. No digo a las de Gran Bretaña, que son de intereses negativos, o a tasas holandesas o alemanas; pero, bueno, que se fije un criterio a partir del cual Europa interviene, para que la prima de riesgo no haga insostenible el programa.
P. ¿Cree que con un Gobierno de concentración sería posible retomar el rumbo y marcar un horizonte más claro?
R. Me preocupa cómo crecen en los medios, incluso en la derecha más conservadora, las presiones sobre las bondades de un Gobierno tecnócrata. Me preocupa no solo por la deslegitimación de la democracia sino porque me parece un error serio, más allá de las equivocaciones que cometa el político A, B o C. Es un error. Llamamos —no quiero poner nombres para que no se ofendan en Europa— a los mismos que nos han llevado a la crisis pero, ahora, como especialistas para gestionar la salida. ¿Quiénes son los gestores disponibles de Goldman Sachs para que nos ayuden a salir de la crisis como buenos tecnócratas? ¿Qué responsabilidad tiene Goldman Sachs? Todo esto me parece un desastre. Lo que sí que creo es que el Gobierno debería ser consciente de dos cosas: uno, que los ciudadanos tienen derecho a saber qué es lo que están haciendo, por qué lo están haciendo y con qué objetivo. Y punto número dos, que una operación de esa naturaleza exige un consenso entre todos los actores, por tanto un consenso nacional.
P. ¿Es partidario de un pacto nacional?
P. No tiene nada que ver con los Pactos de la Moncloa, pero hay más razones incluso que entonces para hacer una política de consenso nacional. El consenso nacional significa acordar lo que hay que hacer. Y eso exige empezar por un relato de qué es lo que hemos hecho mal y cómo lo corregimos. Y de qué es lo que está haciendo mal Europa y qué cantidad de influencia ponemos sobre la mesa para corregir esa desviación europea. ¿Eso se tiene que hacer por consenso entre todos los actores? Sin duda alguna. ¿La mayoría absoluta ayuda a eso? Estoy seguro de que la mayoría absoluta es hoy una máquina de destrucción de legitimidad. En lugar de llegar a ese consenso para ganar eficiencia y reestructurar las Administraciones públicas, lo que estamos viendo es el machaque continuo de la credibilidad, del prestigio y de la relevancia de las comunidades autónomas, y el fortalecimiento de las diputaciones provinciales, como si quisieran volver a la estructura caciquil del siglo XIX.
P. ¿Existe el riesgo de que al implicar a todas las fuerzas políticas, si todo sale mal, no exista un recambio posible?
 Si el Gobierno no deja margen al consenso, Rubalcaba tiene que dejar claro que este Gobierno y esta dinámica nos llevan a la ruina
R. No, no tiene ningún riesgo. El peor de los mundos es el que está viviendo Alfredo Pérez Rubalcaba, queriendo comportarse con responsabilidad de Estado y siendo permanentemente ninguneado como interlocutor por el Gobierno. Cuando me pregunta, le digo: “Actúa como si fueras Gobierno, sabiendo que no lo eres”. Pero el margen de maniobra se le está acabando. Por eso está diciendo: “Por aquí no”. Tiene que construir su propio relato y decir “tenemos que ir por aquí”. Y dejar claro que este Gobierno y esta dinámica nos llevan a la ruina. Este Gobierno no deja ningún margen para hablar, para negociar, para decir “oiga usted, se ha equivocado en esto. ¿No entiende que no hay una sola medida que vaya contra el ciclo?”. Me preocupa que estén invitando a Rubalcaba a que, de verdad, y lo tendrá que hacer, se descuelgue de este camino disparatado.
P. ¿Podría Rubalcaba hacer otra cosa en el Gobierno?
R. No estoy haciendo aquí una apuesta por Rubalcaba en el Gobierno. Lo que digo es que hace falta más claridad y que el Gobierno de Rajoy, con su mayoría absoluta, ha perdido la credibilidad. Nadie se puede creer en Europa que el equipo que tiene la responsabilidad en la mayoría de las autonomías, de los Ayuntamientos, antes de tener la responsabilidad en el Gobierno central; nadie se puede creer que Rajoy llegue al Gobierno sin un programa, sin una propuesta; lo que, lamentablemente, parece que es verdad. Hemos sobrepasado el límite, Rajoy tiene la obligación de convocar a un gran acuerdo nacional para salir de la crisis y para actuar en Europa.

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domingo, 22 de julio de 2012

Julio Anguita habla: Hay que salir del Euro

Julio Anguita: 'Estamos ante una situación de estado de excepción'

  • Cree que la crisis actual es consecuencia del Tratado de Maastricht de 1993

El ex coordinador general de IU Julio Anguita considera que España se encuentra en una situación de "estado de excepción" debido a la actual situación económica y ha hecho un llamamiento a la sociedad para crear un "frente cívico" que permita "paralizar el país".
En unas declaraciones, en las que ha analizado la situación política, social y económica de España, Anguita ha afirmado que "esto no tiene arreglo" debido a la "política en la que coinciden tanto el PP como el PSOE, que es como sea estar dentro de las exigencias de la UE".
El ex líder de IU cree que la situación actual es consecuencia del Tratado de Maastricht de 1993 y "ese gran disparate que es el euro", que se trata de un "conjunto de economías muy distintas y en las que Alemania es como el banquero, se lleva todo".
Para dar solución a los problemas económicos, sociales y políticos de España, Anguita ha decidido encabezar un proyecto que pretende "hacer un llamamiento para que la sociedad se organice serenamente, tranquilamente".



"Hay que buscar cuál es el denominador común de tantas personas y el fin es un programa. Que la gente lo discuta, yo ya he lanzado diez propuestas como es el salario mínimo de 1.000 euros, pensiones mínimas de 1.000 euros, la cuestión de la reforma fiscal o la nacionalización de la banca y sectores estratégicos", entre otras, ha referido Anguita.
Por el momento, el proyecto cuenta con más de 2.000 adscripciones personales y colectivas, y ha alcanzado los más de 5.000 seguidores en la red social Facebook, mientras que colectivos como Socialismo 21 y Democracia Real Ya han manifestado públicamente que sus militantes se incorporen a trabajar en la idea.

Frente, no un partido

Anguita ha aclarado que se trata de un "frente cívico, que en ningún momento se trata de un partido político" y ha preferido no pedir ayuda a ninguna fuerza parlamentaria ya que "en cierta medida puede condicionar la libertad de las personas".
Aunque el proyecto tiene similitudes con el movimiento del 15M, Anguita ha recordado que dicho movimiento "no ha llegado a todo el mundo", por lo que espera se "incorporen a título personal para trabajar".
Respecto a las últimas movilizaciones ciudadanas contra los ajustes, Anguita cree que el Gobierno "no va a cambiar mucho si mueren inmediatamente", por lo que su propuesta "es distinta" y se basa en la "organización y la unión para ser invencibles".
"Se trate de constituir un ejército que sea capaz de derrotar al Gobierno y a los que defienden esa política, que no son solamente los del Gobierno, hablo del PSOE, que tiene muy en común esas medidas, hablo de PNV, de CIU, hablo de todo los que están defendiendo esa política, con diferencias entre ellos, pero en el fondo están de acuerdo", ha resaltado.
Anguita ha considerado que la situación de España "es peor que la de Grecia", ya que "seguramente en septiembre estaremos intervenidos" debido a que "no hay dinero en octubre para pagar los plazos de la deuda".

FUENTE: EL MUNDO - http://www.elmundo.es/elmundo/2012/07/22/espana/1342945397.html

viernes, 29 de junio de 2012

El método Made in USA (por cojones) del registro a Megaupload considerado ilegal.

La justicia neozelandesa considera irregular el registro de Megaupload

Kin Dot Com planeaba abrir una compañia discográfica por Internet, en el que los autores cobrarían el 90% de los ingresos de la gente que descargara sus obras. La descarga sería gratuita (para atraer gente) y el dinero vendría de la publicidad (como ocurre en las redes sociales). Debido a que las grandes firmas pagan a los autores muchísimo menos del 90%, era esperable que muchas estrellas del mundo musical firmaran un contrato con Kim Dot Com y se fueran de las discográficas. Para evitarlo, mágicamente, ocurre el arresto, busca y captura y registro ilegal de Megaupload, evitando de esa forma que el acuerdo entre Kim Dot Com y los artistas se pueda llevar a cabo.
 
El Alto Tribunal de Nueva Zelanda enumeró hoy diversas irregularidades en el registro policial de la mansión del fundador de Megaupload, Kim Schmitz o Dotcom, y declaró ilegal la confiscación de las copias de sus discos duros.
La jueza Helen Winkelmann indicó que parte de los objetos confiscados deberán ser devueltos a Dotcom, detenido el pasado enero en su vivienda en las afueras de Auckland en un operativo que llevó al cierre del portal de descargas, informó la agencia local APNZ.
"Las categorías de objetos fueron definidos de tal manera que ellos inevitablemente podrían ser catalogados como material relevante e irrelevante. La Policía actuó bajo esta autorización. Las órdenes de allanamiento no pueden autorizar la incautación de material irrelevante y por lo tanto son inválidas", según el fallo.
Además la juez decidió que la clonación de los discos duros por parte del FBI, que se llevó las copias a Estados Unidos, es inválida porque Dotcom nunca les dio el consentimiento para hacerlo y ordenó a un abogado independiente que revise todo el material confiscado para determinar lo que es relevante para la investigación.
El material relevante se entregará a las autoridades estadounidenses y lo demás se le devolverá a Dotcom "inmediatamente", de acuerdo a la decisión judicial.
Por su lado, la Policía neozelandesa mantiene silencio respecto a esta decisión debido a que se encuentra evaluando la sentencia.
Durante la vista, Dotcom lloró cuando su abogado relató cómo el informático alemán fue arrancado de su familia durante el operativo policial en el que se asegura se le confiscó las copias de 135 ordenadores y discos duros.
Su abogado, Paul Davison, comentó que los derechos de su cliente fueron violados cuando se clonaron las copias de sus discos duros para ser llevadas a Estados Unidos, agregó APNZ.
Dotcom, cuya extradición pide EE UU por supuesta piratería informática, fue detenido junto a otros tres directivos de Megaupload en el transcurso de una operación policial internacional que incluyó el cierre de su portal, el embargo de sus bienes y otras detenciones en Europa.
Estados Unidos quiere juzgar a un total de siete ejecutivos de Megaupload, entre ellos los cuatro detenidos en Nueva Zelanda, de diversos delitos de piratería informática, crimen organizado y blanqueo de dinero.
A Megaupload se le atribuye haber causado más de 500 millones de dólares (404 millones de euros) en pérdidas a la industria del cine y de la música al transgredir los derechos de autor de compañías y obtener con ello unos beneficios de 175 millones de dólares (142 millones de euros).

FUENTE: EL PAIS - http://cultura.elpais.com/cultura/2012/06/28/actualidad/1340872013_336845.html


martes, 12 de junio de 2012

Nobel de economía habla "se rescata a los bancos, no a los parados"

Paul Krugman: "por alguna razón, se rescata solo a los bancos, no a los parados"

Vaya, otro rescate bancario, esta vez en España. ¿Quién lo habría imaginado?

La respuesta, por supuesto, es que todo el mundo. De hecho, toda esta historia empieza a parecerse a un manido número de comedia: una vez más la economía se hunde, el paro se dispara, los bancos tienen problemas, los Gobiernos se apresuran a acudir al rescate; pero, por alguna razón, se rescata solo a los bancos, no a los parados.

Ante la pasividad del gobierno, el 44.1% del total de los pobres de España tienen menos de 25 años. Son niños y jóvenes, el 19.4% de los hogares Españoles son pobres.
Para dejar las cosas claras, los bancos españoles sí que necesitaban un rescate. España estaba claramente al borde de un bucle de desgracias; un proceso bien conocido en el que la preocupación por la solvencia de los bancos obliga a los bancos a vender activos, lo cual empuja a la baja el precio de dichos activos, lo cual hace que la gente se preocupe aún más por la solvencia. Los Gobiernos pueden poner fin a esos círculos viciosos con una inyección de capital; en este caso, sin embargo, la propia solvencia del Gobierno de España estaba en duda, de modo que el capital tenía que venir de un fondo europeo más grande.

Así que no hay nada necesariamente malo en este último rescate (aunque muchas cosas dependen de los detalles). Lo que llama la atención, sin embargo, es que al mismo tiempo que los dirigentes europeos acordaban este rescate, estaban enviando señales claras de que no tienen intención de cambiar las políticas que han dejado sin trabajo a casi una cuarta parte de los trabajadores españoles (y a más de la mitad de los jóvenes).

Y lo más curioso: la semana pasada, el Banco Central Europeo se negaba a bajar los tipos de interés. Todo el mundo se esperaba esta decisión, pero eso no debería impedirnos ver el hecho de que es algo tremendamente extraño. El paro se ha disparado en la eurozona y todo indica que el continente se encamina hacia una nueva recesión. Mientras tanto, la inflación se ralentiza y las expectativas del mercado en cuanto a la inflación futura se han hundido. De acuerdo con cualquiera de las normas habituales de la política monetaria, la situación exige una rebaja drástica de los tipos de interés. Pero el banco central se niega.

Ni el rescate financiero a España ha funcionado. A las pocas horas, la prima de riesgo vuelve a subir a los 520 puntos. Los inversores no creen en las medidas políticas del gobierno, que no genera confianza pues no es capaz de atajar el problema clave: CREAR EMPLEO, CREAR TEJIDO EMPRESARIAL Y CREAR CONDICIONES DE RIQUEZA EN ESPAÑA. El dinero ofrecido a los bancos Españoles, con casi total seguridad, no fluirá hacia la sociedad.

Cómo se dijo en la serie de TV emitida por la cadena HBO, "Malas Noticias", el dinero se prestó a los bancos, y los bancos, no prestaron el dinero. Os dejamos algunos trailers (en Inglés) de la interesante serie, disponible en Español, con el título "Malas Noticias" (Too Big To Fail)




Y eso ni siquiera tiene en cuenta el riesgo cada vez mayor de un colapso del euro. Durante años, a España y a otros países europeos con problemas se les ha dicho que solo pueden recuperarse mediante una combinación de austeridad fiscal y “devaluación interna”, lo que esencialmente significa rebajar los salarios. Ahora está absolutamente claro que esta estrategia no puede funcionar a menos que haya un crecimiento sólido y, sí, un grado moderado de inflación en el “núcleo” europeo, principalmente en Alemania (lo que da otra razón más para mantener bajos los tipos de interés e imprimir montones de billetes). Pero el banco central se niega.

Mientras tanto, los funcionarios de alto rango afirman que la austeridad y la devaluación interna realmente funcionarían simplemente con que la gente creyese de verdad en su necesidad.

Fíjense, por ejemplo, en lo que Jörg Asmussen, el representante alemán en la junta directiva del Banco Central Europeo, acaba de decir en Letonia, que se ha convertido en el ejemplo perfecto de la austeridad supuestamente exitosa. (Antes lo era Irlanda, pero la economía irlandesa sigue negándose a recuperarse). “La diferencia esencial entre, por ejemplo, Letonia y Grecia”, decía Asmussen, "radica en el grado de apropiación nacional del programa de ajuste, no solo por parte de los responsables políticos, sino también de la propia población”.

Podríamos llamarlo el planteamiento de Darth Vader de la política económica; a todos los efectos, Asmussen está diciéndoles a los griegos: “Vuestra falta de fe me parece preocupante”.

Ah, y ese éxito letón consiste en un año de crecimiento bastante bueno después de un declive económico con categoría de depresión a lo largo de los tres años anteriores. Es verdad que un crecimiento del 5,5% es mucho mejor que nada. Pero merece la pena señalar que la economía de Estados Unidos creció casi el doble (¡el 10,9%!) en 1934, cuando salía de la peor fase de la Gran Depresión. Pero la depresión distaba mucho de haber terminado.

Junten todo esto y tendrán una imagen de una élite política europea siempre dispuesta a entrar en acción para defender a los bancos pero, por lo demás, absolutamente reacia a admitir que sus políticas están fallando a las personas a las que se supone debe servir la economía.

Y nosotros, ¿estamos mucho mejor? La perspectiva a corto plazo de Estados Unidos no es tan sombría como la de Europa, pero los pronósticos de la propia Reserva Federal apuntan a una inflación baja y un paro muy alto en los próximos años (precisamente las circunstancias en las que la Reserva debería estar entrando en acción para estimular la economía). Pero la Reserva Federal se niega.

¿Qué explica esta parálisis transatlántica frente a un continuo desastre humano y económico? Sin duda la política forma parte de la explicación; digan lo que digan, las autoridades de la Reserva Federal se sienten claramente intimidadas por las advertencias de que toda política expansiva será vista como si la Reserva acudiese al rescate del presidente Obama. De modo que también se trata de una mentalidad que ve el sufrimiento económico como una redención, mentalidad que un periodista británico apodó en cierta ocasión “sadomonetarismo”.

Independientemente de cuáles sean las raíces profundas de esta parálisis, está quedando cada vez más claro que hará falta una catástrofe sin paliativos para que haya alguna acción política real que vaya más allá de los rescates bancarios. Pero no desesperen: al paso al que van las cosas, especialmente en Europa, la catástrofe sin paliativos podría estar a la vuelta de la esquina.

Paul Krugman es profesor de Economía de Princeton y Premio Nobel 2008.

(c) New York Times Service 2012. Traducción de News Clips.

lunes, 11 de junio de 2012

El rescate del sistema financiero español sí afecta a las cuentas públicas

El rescate del sistema financiero español sí afecta a las cuentas públicas

 

 Desde hoy en adelante, van a correr ríos de tinta con el plan de rescate que se acaba de aprobar. De entrada, tengamos claro el mecanismo, dado que la ayuda va directa a sector financiero, es una verdad a medias. Me explico, Europa va a prestar dinero al Estado español mediante el FROB y el FROB, será quién reparta los préstamos entre las entidades financieras.

El FROB es un ente público que depende directamente del Ministerio de Economía y que cuenta con el aval ilimitado del Estado. Por tanto, el responsable del primer préstamo es siempre el Estado español y el responsable de las amortizaciones del FROB y del pago de intereses es siempre el Estado. Abrid bien los ojos, porque es el Estado Español el que responde siempre ante Europa por los préstamos que se hagan y será el responsable del pago de intereses y las amortizaciones de deuda que se pacten.

Actualmente, los costes de financiación del Estado están desbocados, pagamos casi la misma cantidad en intereses de la deuda pública que en prestaciones por desempleo y las entidades que se encuentran en problemas, no tienen capacidad de generación de beneficios para afrontar los intereses. Por ejemplo, BFA-Bankia ha tenido que ser nacionalizada porque no podía pagar los intereses de 4.465 millones de euros en participaciones preferentes. El paganini real de la operación a corto plazo, es el contribuyente, porque los intereses los paga el Estado.
Este plan de préstamo, requiere de manera inmediata un proceso de fusión de entidades financieras, si realmente queremos que el coste económico para las cuentas públicas sea lo mínimo posible. Tal y como vimos en este post, el sistema financiero requiere una megafusión de tal dimesión que sólo queden 4 ó 5 entidades financieras.
En este punto, Santander y BBVA tienen mucho que decir, dado que deben tragarse al resto del sistema financiero casi entero y soportar ellos los costes financieros de la reestructuración, el coste de cierre de oficinas y contar con el apoyo puntual del FROB.
Si no se hace la fusión bancaria en estas dimensiones, el paro sigue desbocado, el gasto público no deja de aumentar, España está condenada a ser parte del tercer mundo en un par de años. El Ministerio de Economía tiene que forzar esas fusiones, por el bien de todos y cuanto antes porque acabamos de atravesar las puertas del infierno con las garantías estatales que estamos comprometiendo.

Fuente:
elblogsalmon