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domingo, 22 de julio de 2012

Julio Anguita habla: Hay que salir del Euro

Julio Anguita: 'Estamos ante una situación de estado de excepción'

  • Cree que la crisis actual es consecuencia del Tratado de Maastricht de 1993

El ex coordinador general de IU Julio Anguita considera que España se encuentra en una situación de "estado de excepción" debido a la actual situación económica y ha hecho un llamamiento a la sociedad para crear un "frente cívico" que permita "paralizar el país".
En unas declaraciones, en las que ha analizado la situación política, social y económica de España, Anguita ha afirmado que "esto no tiene arreglo" debido a la "política en la que coinciden tanto el PP como el PSOE, que es como sea estar dentro de las exigencias de la UE".
El ex líder de IU cree que la situación actual es consecuencia del Tratado de Maastricht de 1993 y "ese gran disparate que es el euro", que se trata de un "conjunto de economías muy distintas y en las que Alemania es como el banquero, se lleva todo".
Para dar solución a los problemas económicos, sociales y políticos de España, Anguita ha decidido encabezar un proyecto que pretende "hacer un llamamiento para que la sociedad se organice serenamente, tranquilamente".



"Hay que buscar cuál es el denominador común de tantas personas y el fin es un programa. Que la gente lo discuta, yo ya he lanzado diez propuestas como es el salario mínimo de 1.000 euros, pensiones mínimas de 1.000 euros, la cuestión de la reforma fiscal o la nacionalización de la banca y sectores estratégicos", entre otras, ha referido Anguita.
Por el momento, el proyecto cuenta con más de 2.000 adscripciones personales y colectivas, y ha alcanzado los más de 5.000 seguidores en la red social Facebook, mientras que colectivos como Socialismo 21 y Democracia Real Ya han manifestado públicamente que sus militantes se incorporen a trabajar en la idea.

Frente, no un partido

Anguita ha aclarado que se trata de un "frente cívico, que en ningún momento se trata de un partido político" y ha preferido no pedir ayuda a ninguna fuerza parlamentaria ya que "en cierta medida puede condicionar la libertad de las personas".
Aunque el proyecto tiene similitudes con el movimiento del 15M, Anguita ha recordado que dicho movimiento "no ha llegado a todo el mundo", por lo que espera se "incorporen a título personal para trabajar".
Respecto a las últimas movilizaciones ciudadanas contra los ajustes, Anguita cree que el Gobierno "no va a cambiar mucho si mueren inmediatamente", por lo que su propuesta "es distinta" y se basa en la "organización y la unión para ser invencibles".
"Se trate de constituir un ejército que sea capaz de derrotar al Gobierno y a los que defienden esa política, que no son solamente los del Gobierno, hablo del PSOE, que tiene muy en común esas medidas, hablo de PNV, de CIU, hablo de todo los que están defendiendo esa política, con diferencias entre ellos, pero en el fondo están de acuerdo", ha resaltado.
Anguita ha considerado que la situación de España "es peor que la de Grecia", ya que "seguramente en septiembre estaremos intervenidos" debido a que "no hay dinero en octubre para pagar los plazos de la deuda".

FUENTE: EL MUNDO - http://www.elmundo.es/elmundo/2012/07/22/espana/1342945397.html

martes, 26 de junio de 2012

130.000.000.000 € - Una lavativa forzosa que terminaremos pagando todos.


Los mandatarios  Mariano Rajoy, Mario Monti, François Hollande y Ángela Merkel en la reunión en Roma. EFE

Se reunieron tres tipos y una tipa en Roma: tres presidentes elegidos en elecciones y un tecnócrata que además era anfitrión. Y decidieron aprobar un plan para que este fin de semana hagan como que lo aprueban el resto de presidentes de la UE en una cumbre del siglo. Estaría bien que después el Parlamento Europeo también haga como que lo aprueba. El resultado parece excelente hasta el punto de que en el interior del bipartidismo sólo se discute si el autor es mamá Hollande y su mantra del crecimiento o papá Rajoy que fue invitado a la foto porque España no es Uganda.

Cuentan que acordaron que la UE destinará 130.000 millones de euros para hacer cosas. ¿Qué cosas? No sabemos. Lo previsible es que se trate de una especie de plan E a la europea en el que destinemos la millonada a obras públicas que generen empleo inmediato aunque ninguna riqueza posterior. Sería paradójico que los 130.000 millones fueran para crear servicios públicos que además de generar empleos, no son empleos sólo masculinos y tienen consecuencias sociales mucho más importantes: pero los servicios públicos deben ser mantenidos en el tiempo y por ello mientras aprobamos este plan para hacer rotondas desmantelamos la educación y la sanidad. Tampoco es muy previsible que los 130.000 millones sirvan, por ejemplo, para un plan de industrialización de la periferia europea. Eso sería una alternativa a la economía de ladrillo, las constructoras y la especulación que nos trajeron hasta aquí. Pero supondría luchar contra lo que Alemania ha conseguido con tanto esfuerzo: reservarse para sí el sector industrial mientras hacía del resto de Europa una economía de servicios que compra los productos alemanes.

Como han anunciado que esos 130.000 millones son compatibles con mantener el dogma de la austeridad es evidente que se harán gastos que no se prolonguen en el tiempo, es decir, pequeñas obras concretas que generen puestos de trabajo de corta duración pero no sean útiles a cambios estructurales positivos. Rotondas, muchas rotondas.

Con todo, cabe cuestionar el mantra del crecimiento. Si se trata de volver a crear empleo por esa vía hay que recordar que antes de la crisis España necesitaba crecer un 3% anual o más para generar empleo: no ya para acabar con los seis millones de personas que quieren conseguir empleo y no lo encuentran sino para que deje de aumentar ese número. En el mejor de los casos, volver a esas tasas de crecimiento costará muchísimo tiempo lo que hará que aumente la desesperación. Pero además si los países de la Unión Europea volvemos a recuperar tasas de crecimiento tan rápidas lo haremos necesariamente a costa de que otros países no se mantengan en la pobreza o de exprimir el planeta para que cada año produzca un 3% más sobre lo que produjo el año anterior.  Volver al modelo previo a la crisis (que es lo que defiende el mantra del crecimiento) es imposible ecológica y humanamente.

No es imposible vivir mejor sin construir muchas rotondas nuevas ni volver a enladrillar los solares que nos dejamos sin construir en la época de vacas gordas. Pero para ello habría que modificar el reparto de lo que hay. El reparto del trabajo en primer lugar, es decir, invertir las políticas de estos años y en vez de prolongar los años que debe trabajar cada uno hacer que quienes trabajemos lo hagamos menos horas y menos años para que haya trabajo para más gente hasta que lo haga toda la gente que quiera encontrar trabajo: eso implicará necesariamente que alguien gane menos y para que eso le ocurra sólo a quien no necesita tanto como gana ahora haría falta un gobierno que gobierne la economía. Un gobierno de los de abajo. Haría falta también que se sustituya la ganancia rápida que impone el consumismo por producciones más duraderas y por tanto menos agresivas para el planeta y menos caras para la ciudadanía. Es decir, que se planifique la economía de tal forma que no sea imprescindible tirar el iPad2 porque ya ha salido el iPad3 ni tirar la lavadora porque han dejado de fabricar la goma de la nuestra.

Si para vivir algo mejor los de abajo necesitamos que Botín siga viviendo cada vez mejor esto revienta (más). El dogma de la austeridad consiste en que vivamos peor los de abajo para que Botín viva cada vez mejor. El del crecimiento en que viva mejor Botín para que caiga algo a los de abajo. El reparto consistiría en que Botín viva peor que ahora para que los de abajo sobrevivamos con dignidad. Y el crecimiento con austeridad es una cosa muy rara que no se sabe cómo se hace.

El mantra de las políticas de crecimiento es el sueño de volver a unos ritmos que se fueron para no volver. No cabe volver a los dorados noventa y ochenta (dorados para los constructores, no para los trabajadores cada vez más precarios ni para quienes no podían acceder a la vivienda aunque sobraran millones de pisos vacíos). Ni siquiera es imaginable la vuelta a los años 50 y 60 en que había socialdemócratas: al menos no es imaginable si no es a costa de empobrecer a otros pueblos del planeta. Si además se habla de políticas de crecimiento compatibles con la austeridad presupuestaria no sólo se trata de una quimera sino de una tomadura de pelo.
Claro que hacen falta reformas estructurales pero no orientadas al suicidio colectivo de los de abajo sino a la supervivencia del conjunto de los pueblos de Europa sin machacar para ello a otros pueblos. Y eso no lo va a aprobar ninguno de los que se reunieron en Roma. Lo aprueban los pueblos o no lo aprueba nadie.

martes, 5 de junio de 2012

Asunto: Querido señor Presidente: es usted un hijo de puta. Usted y sus ministros

Atenta carta de José Luis Sampedro al Sr. Presidente del Gobierno de España, D. Mariano Rajoy. En la que le expone sin paliativos de de forma categorica y muy clara todo lo que piensa de su gestión y de lo que esta haciendo con España y los Españoles.


En la misma aparte de adjetivar en lo que ni entro ni salgo, dice una serie de cuestiones con las que estoy total y completamente de acuerdo.



 José Luis Sampedro
 Premio Nacional de las Letras
 Economista, abogado y escritor




Se lo digo así, de entrada, porque sé que nunca va a leerme, como nunca lee usted libros, ni nada más que periódicos deportivos como usted mismo ha confirmado, jactándose, como buen español de ser un ignorante. No se engañe, por eso lo han votado tanta gente. Perdonen los demás el exabrupto, pero es que está demostrado que somos lo que nuestros padres nos han educado, y si usted y sus ministros son como son, es porque sus madres muy bien no lo han hecho. A pesar de los colegios de pago, de pertenecer a la oligarquía de épocas dictatoriales, etc.

Verá usted, señor presidente. Lo que más me molesta no es que usted sea un bastardo malnacido, sino un ignorante, y sobre todo un mentiroso. Se presentó a unas elecciones diciendo que no haría cosas que ahora hace.

Dijo hace tiempo que la posibilidad de una amnistía fiscal le parecía injusta y absurda, y no ha tardado ni tres meses en recurrir a esta medida de forma injusta y absurda, como señala el diputado de IU Alberto Garzón al que usted y sus secuaces ningunean como a cualquier otro que no sea seguidor suyo. Ésa es la democracia que ustedes entienden, ignorar a los representantes de la ciudadanía que no les afín. 

Usted dijo que la Sanidad y la Educación no se tocaban, y la han tocado pero bien. A la banca nada, y eso que los grandes expertos en economía señalan que, o le metemos mano a sus amigos de las finanzas, o nos vamos a pique.

Le voy a explicar unas cuantas cosas dado que usted es un ignorante que lee prensa deportiva en lugar de libros de historia, economía o política.

Durante los años 20 hubo gente que tuvo la genial idea de crecer mucho, por encima de sus posibilidades como ahora tienen ustedes tan de moda decirnos.

Tanto que incluso a Churchill, para salir de la situación de postguerra, se le ocurrió revalorizar la libra, lo que trajo bajada de sueldos y aumento de las horas de trabajo. No sólo no se creció por encima de lo esperado sino que destruyó la posibilidad de crear un modelo sostenible de crecimiento basado en el consumo, lo que permite terciarizar una economía y hacerla verdaderamente competitiva. Eso es ser un país desarrollado y no ganar mundiales de fútbol. Cuando llegó la crisis del 29 y la posterior recesión mundial en los 30, en un país tan poco sospechoso de socialista, comunista o lo que ustedes quieran, como EEUU, decidieron adoptar una cosa llamada New Deal, que consistió, entre otras cosas, en subir los sueldos y bajar las horas de trabajo. Como consecuencia, había más puestos de trabajo para cubrir esas horas de menos, y los que salían de su trabajo lo invertían en consumo, lo que reactivó la economía y permitió al país dar un definitivo empujón hacia arriba para salir victorioso de una Guerra Mundial que libró en tres continentes.

Por si usted no lo sabe, las medidas que está ejecutando han conseguido lo contrario. Hablo en pasado porque tal vez no lo sepa, pero no hay nada nuevo en los famosos "recortes". Argentina, Chile, Polonia, Rusia y así hasta un largo etc de países engrosan una horrible lista de fracasos de las políticas neoliberales de Milton Friedman y el Consenso de Washington que desde los 70 llevan intentando hacernos creer que sumergir a un país en el shock económico es una salida a la crisis. Jamás las medidas de la Escuela de Chicago han funcionado. Jamás un país ha salido de la crisis de esa forma. Jamás una sociedad se ha beneficiado de ello. Por el contrario, ha generado suicidios, deterioro del Estado del Bienestar (que ustedes insisten en decir que se ha terminado mientras vemos cómo crece y se desarrolla en otros países de nuestro entorno) y ha destruido el futuro de numerosas generaciones.

Usted miente, señor Presidente, y es sumamente peligroso. Porque el anterior era un inútil, pero usted es un pirómano en mitad de un incendio.

El otro creía vivir en el País de las Maravillas y usted nos está sumiendo en el País de los Horrores. Toda política fiscal que no se base en la generación de riqueza, toda medida relativa al empresariado que no atienda prioritariamente a las empresas que cotizan más del 60% de sus ganancias en forma de sueldos e impuestos en España (y no Repsol, que solamente invierte un 20% y ahora la defienden como española; hay empresas extranjeras que reparten más beneficios al conjunto del país), todo lo que no sea alumbrar un futuro basado en la investigación y no en el trabajo precario, es destruir el futuro del país. A usted y sus secuaces se les llena la boca diciendo que hay que fomentar el emprendedorismo, y en lugar de ello desarrollan un plan basándose en los ideales especulativos de los dirigentes de la CEOE cuyo historial de empresas arruinadas por la especulación de la que ellos salen indemnes mientras el Estado se hace cargo de los parados que dejan es absolutamente bochornosa. Eliminan de todo plan de emprendedores la posibilidad del emprendedor social y generan únicamente una nueva casta de tiburones amparados en una reforma laboral neofeudal.

Ustedes se olvidan que los países desarrollados como EEUU, Alemania, Francia, etc., invierten entre el 2'6 y el 3'4% del PIB en I+D+I. España no sólo necesita un esfuerzo superior (en torno al 6%) para ponerse a su altura sino que ustedes nos bajan la inversión del 1'3% al 0'9 .

Para entendernos, usted que sólo lee sobre deportes, es la diferencia entre inventar un coche, y fabricarlo. Quien lo inventa tiene los beneficios de todos y cada uno de los coches que se venden. Quien lo fabrica sólo de las unidades que salen de su fabrica. ¿Dónde se inventan los coches? En Alemania, por citar un caso. ¿Dónde se fabrican? En España, Polonia o Rumania. Es evidente de quiénes estamos más cerca, pues. Al darle el hachazo que usted le ha dado a la investigación nos condena a ser un país de camareros, portaequipajes, y por supuesto de trabajadores poco o nada cualificados que trabajemos para empresas extranjeras a sueldos miserables mientras tenemos la moneda de los países con mejor calidad de vida. Si seguimos en el euro es para vivir como ellos, no para que ustedes nos hagan vivir como en Botsuana con precios de París.

Usted nos está suicidando económicamente.

Tal vez no sepa quién es Paul Kruggman, pero es Premio Nobel de Economía.

Para él es evidente que usted nos miente o no quiere darse cuenta de que no estamos ni siquiera en recesión, sino en fase de depresión, y sus medidas nos hunden cada vez más. Ha aceptado ser el banco de pruebas del FMI, cuyas medidas ya arruinaron a varios países, pregunte si no por Grecia o Italia donde están fracasando estrepitosamente. Usted no le dice a la gente que estamos metidos en una III Guerra Mundial cuyas armas no son de fuego, sino que tienen a forma de experimentos socio-económicos, donde los tanques son agencias de calificación de la deuda, donde los países utilizan a los ciudadanos para intereses ajenos a estos, y donde, al final, la gente está muriendo y sufriendo, como en cualquier guerra. Usted nos dice que es bueno meter a cuarenta alumnos por clase, que es bueno que haya menos profesores, menos médicos, menos atención sanitaria, y a veces pienso que simplemente usted es gilipollas, que no puede ser que actúe con maldad. Y créame, lo sigo pensando. Los malos seguramente son otros, usted no tiene la inteligencia suficiente para darse cuenta de todo eso. Sí la tiene, en cambio, para saber que todo esto puede traer revueltas sociales, agitación en la calle. Por eso va a aprobar una medida por la cual será terrorismo y condena criminal resistirse a la voluntad del Gobierno expresada en sus brazos de coerción, es decir, al policía. Como yo le estoy diciendo esto, seguramente me acusará de terrorismo por incitar a la gente a decirle a usted las verdades a la cara.

Señor Presidente, usted no quiere decirlo porque la Führer Merkel le amenaza desde el IV Reich que se ha instalado. No es una exageración, oiga, que lo dice hasta el Financial Times que como todo el mundo sabe es muy de izquierdas sin duda. Estamos metidos en mitad de una III Guerra Mundial, vuelvo a repetírselo, y no es una idea únicamente mía, sino de gente de esa que ha estudiado, tiene doctorados, ha dado clase en varias universidades, ha viajado por el mundo, ha leído mucho, mucho, habla varios idiomas, ha vivido diferentes procesos de crisis y recuperación, y a algunos también les gustan los deportes. Pero también ven que ustedes nos metieron una primera fase de Movimientos Financieros que ahogaron nuestra economía y ahora nos meten en una fase de Posiciones para hundirnos en el shock, en el miedo, en la angustia.

Solo le deseo que si algún día la sociedad se rebela, salimos a la calle, tomamos los poderes públicos, proclamamos una Asamblea Constituyente, convocamos un referéndum sobre la forma de Estado, disolvemos los partidos actuales y los obligamos a refundarse en partidos que atiendan a las ideologías políticas y no a las económicas, establecemos un sistema de elecciones realmente democráticas, nos salimos de la moneda alemana (llamada también euro) y establecemos pactos bilaterales con los países importantes, invertimos en educación e investigación. Si todo eso pasa y empieza con una mecha que la sociedad enciende. Si pasa y asaltamos su palacete en la Moncloa, ojalá usted esté ya camino del exilio en Berlín.

O lo va a pasar mal. Muy mal.

José Luis Sampedro


Para que la maldad florezca, sólo hace falta que la gente buena no haga nada (Edmund Burke)

lunes, 23 de abril de 2012

¿Nos están asesinando economicamente.?


La presidente alemana Angela Merkel,  La mujer,  que de no remediarse va a terminar asesinandonos economicamente.

Titula Paul Krugman hoy en El País su artículo semanal como “El suicidio económico de Europa” y en él pone de ejemplo a España. España es un país que durante los años buenos era sostenible fiscalmente (superávit) y que ahora vive una situación de depresión (24% de paro, 50% de paro juvenil).

Según Krugman, el déficit no es la causa de la crisis sino una de sus consecuencias. Y sólo con austeridad no se sale de esta, es necesario un estímulo fiscal impulsado por Alemania, el país más reticente, ya sea a través del BCE o directamente desde Alemania.


Creo que Krugman tiene un análisis bastante acertado de lo que está sucediendo en Europa. Algún matiz tengo que hacer: las cuentas públicas españolas eran buenas en la época boyante por la burbuja inmobiliaria que endeudó a familias y empresas (y al final una parte llega al fisco). Es decir, la situación fiscal de España no es sostenible, tiene que haber un ajuste, quizá más lento de lo que se propone Europa, pero tiene que haberlo.

Para la solución alemana a la crisis que propone Krugman le veo un problema político. A Alemania le ha costado dos décadas integrar la antigua RDA. Han tenido que hacer reformas muy duras y su economía ha ido a rastras hasta hace muy poco. Y ahora le estamos pidiendo que hagan lo mismo con el resto de Europa. Antes lo hicieron por una gente que hablaba su mismo idioma y que fueron arrancados de su país por los vencedores de la Segunda Guerra Mundial. Ahora no creo que estén tan dispuestos, ni Merkel ni la oposición socialdemócrata.

La siguiente opción es usar el BCE. Y de hecho ya lo está haciendo, con su barra libre de liquidez, que es a la vez una ayuda a la banca y a los Estados. Pero ya han visto que cuando hay barra libre, hay menos reformas (o se retrasan los presupuestos tres meses, como en España). Cuando el BCE aprieta, en cambio, la presión vuelve a aparecer (enmienda express a los presupuestos, como el caso de España). La sensación que tienen en Alemania es que arriesgan mucho usando el BCE (tienen en su memoria colectiva la hiperinflación de los años 20) y los Estados beneficiados no ponen nada de su parte.

Si Hollande gana las presidenciales (va bien encaminado) Alemania va a tener más presión para dejar de impulsar las políticas de austeridad. Pero sigue existiendo el problema de cómo venderlo internamente. En Europa hay un problema político muy serio para solucionar esta crisis.

Alejandro Nieto González
23 de abril de 2012 | 02:45
Fuente: El Blog Salmón