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jueves, 16 de agosto de 2012

¿Bajar los salarios para salir de la crisis?

Artículo publicado por Vicenç Navarro, 14 de agosto de 2012

Este artículo cuestiona la postura ampliamente extendida en los círculos financieros y económicos dominantes tanto en la Eurozona como en España, así como en los medios de mayor difusión, que aquellos círculos influencian, de que hay bajar los salarios a fin de aumentar la competitividad, potenciando al sector exportador, como medida de salir de la crisis. El artículo señala que tales políticas deprimirán todavía más la demanda doméstica, cuyas insuficiencias son la mayor causa de la crisis.

Un dogma que se ha extendido en los establishments financieros, económicos, mediáticos, académicos y políticos de España es que para salir de la crisis hay que bajar los salarios. Tal creencia ha sido reforzada por el último informe sobre España del Banco Central Europeo dado a conocer el pasado jueves (09.08.12), el cual subraya la necesidad de que se bajen los salarios y el salario mínimo (así como otras medidas encaminadas a debilitar al mundo del trabajo, como la descentralización y debilitamiento del proceso de negociación colectiva) a fin de aumentar la competitividad de la economía española y con ello facilitar la recuperación económica de España. El argumento que se utiliza para justificar tales medidas es que, al no poder devaluar la moneda (posibilidad denegada a los países de la Eurozona al tener todos ellos la misma moneda) a fin de abaratar los productos y hacer al país más competitivo, la única solución que les queda a tales países que están en recesión es abaratar los productos a base de disminuir los salarios. De esta manera serán más y más competitivos y venderán más productos, exportando más y más, convirtiendo tales exportaciones en el motor de la economía, permitiendo así que salgan de la recesión. Este argumento ha pasado a ser parte de la teología de tales establishments y se reproduce no solo por los equipos económicos de los partidos gobernantes, la mayoría conservadores y liberales (en realidad neoliberales), sino también entre economistas que gozan de gran visibilidad mediática y que han tenido responsabilidad gubernamental tanto a nivel central como autonómico (gobierno Zapatero y tripartito), ahora en la oposición. Podría citar muchas declaraciones recientes de economistas próximos al PSOE y al PSC que, añadiendo un “tono de realismo” (que siempre se utiliza para defender tesis neoliberales), concluyen que sí, que hay que descender los salarios como parte de lo que Paul Krugman y muchos otros han llamado la “devaluación doméstica”. Por cierto, incluso la Monarquía está promoviendo esta creencia (que ha alcanzado niveles dogmáticos) en sus proclamas. Así, el heredero del trono de España, el Príncipe Felipe, en su inauguración de unos de los campus del centro de reflexión y promoción neoliberal, el IESE, hizo referencia a que “nuestros precios y salarios están marcando el ritmo del retorno al sendero de la competitividad”, lo cual, decodificada la narrativa diplomática, quiere decir que las bajadas de salarios están preparando la salida de la crisis, mediante el supuesto aumento de la competitividad (discurso probablemente preparado por Javier Ayuso, periodista económico de persuasión neoliberal, exdirector de comunicaciones del BBVA, que hoy trabaja en temas de comunicación en la Casa Real).

Los supuestos de tal dogma

Tal dogma, como todos los dogmas, se basa en fe en lugar de evidencia científica. En primer lugar, incluso si aceptáramos por un momento la necesidad de devaluación doméstica, tal bajada de los costes de producción puede hacerse a base de reducir los beneficios empresariales, en lugar de los salarios, posibilidad que casi nunca se menciona. Y cuando, raramente se hace, es para descartar tal posibilidad pues –según ellos- ello desincentivaría la inversión. Mírese como se mire, se propone cargar el peso de la recuperación económica en las espaldas de los trabajadores y no sobre las de los empresarios, a los cuales hay que darles todas las facilidades y estímulos para que exporten, pues ahí es donde radica toda nuestra salvación. Pero los datos muestran el error de los supuestos sobre los que se basa tal dogma. Veámoslos.

El error de los supuestos que sustentan el dogma

Uno de los centros de investigación económica próximo al mundo empresarial de las grandes corporaciones estadounidenses (The Conference Board) acaba de publicar un detallado estudio de la evolución de los salarios en la Eurozona que muestra que éstos han descendido de una manera muy marcada en España, Irlanda, Grecia y Portugal (los famosos países PIGS en la terminología anglosajona). Como promedio los costes laborales han descendido un 15% desde 2009. Pero como bien señala el economista belga Ronald Janssen, este descenso de los salarios y aumento de los beneficios no ha ido, por lo general, acompañado de un aumento ni de las inversiones ni de las exportaciones (“Falling Wage Costs: Europe’s Light at the end of the tunnel?”). Janssen muestra gráfica y convincentemente en su artículo que en Grecia, por ejemplo, el muy marcado descenso de los salarios, incluidos en la manufactura, no ha ido acompañado de un aumento de las exportaciones. Antes al contrario, éstas han descendido también muy marcadamente. Grecia, por cierto, tenía un fuerte sector exportador antes de que se iniciara la crisis en el 2008. Los salarios pues han bajado (caído en picado) en Grecia pero ello no ha supuesto ni un crecimiento de las exportaciones ni de las inversiones. Lo único que ha subido han sido los beneficios empresariales que se han disparado alcanzando una cifra equivalente a un 12% del PIB griego. Mientras, la economía griega está yendo de mal a peor.

En España y en Portugal, sin embargo, las exportaciones sí que han crecido sobre todo a partir del 2009. Tal crecimiento sin embargo no ha sido suficiente para reavivar la economía de tales países. En ambos países, la gran destrucción de empleo (en parte responsable del aumento de la productividad), consecuencia de las políticas de austeridad y de la gran bajada de salarios, ha creado una recesión tal que el aumento de las exportaciones no ha sido suficiente para estimular de nuevo la economía. La bajada de salarios que en teoría está aumentando las exportaciones está a la vez deprimiendo la economía doméstica, venciendo esta última a la primera. Ello confirma lo que varios autores hemos estado señalando durante bastante tiempo: el gran error, mostrado muchas veces en Latinoamérica, de querer estimular la economía a base de colocar el sector exportador en el centro de la economía. No fue hasta que gobiernos de izquierdas y centroizquierdas potenciaron la demanda doméstica que aquellos países de América Latina salieron de su recesión.
En este aspecto, es interesante ver la similitud de los argumentos neoliberales (presentados como argumentos de sentido común en las “ciencias económicas”) utilizados en América Latina y ahora aquí en España. Tales argumentos están siendo utilizados hoy en España no solo por las derechas sino también por economistas de partidos exgobernantes de centroizquierda, como el PSOE y el PSC, hoy en la oposición (resultado, por cierto, de la aplicación de tales políticas). Otro argumento que utilizan tales economistas, que asumen que la recuperación económica procederá del sector exportador (para lo cual exigen un descenso salarial), es que este tipo de recuperación deberá ser, por necesidad, muy lenta. En América Latina se insistió en ello, año tras año, durante toda una década de dominio liberal en las esferas de poder. La famosa luz al final del túnel, sin embargo, nunca se agrandó. En realidad, la famosa luz aparecía cada vez más lejos y más pequeña. Y está ocurriendo lo mismo ahora en España.

A donde está llevando este dogma

Todo este proceso era predecible. Es fácil de ver que tales políticas son erróneas. Solo se necesita mirar los datos y olvidarse de la teología neoliberal (presentada como conocimiento económico). Cuando tantos trabajadores están sin trabajo y cuando la mayoría de jóvenes están sin trabajo durante muchos años, significan una pérdida, muchas veces irreversible, de recursos productivos. Y esto es lo que está ocurriendo en España. Frente a un sector exportador vivo, existe una economía doméstica paralizada por una enorme falta de demanda, creada por la confluencia de bajada de salarios, destrucción de empleo, y reducción de gasto público. Esta fue la situación en Latino América en el periodo neoliberal y ésta es la situación en los países PIGS ahora (convertido en GIPSI, con la inclusión de Italia).

En realidad, la bajada de salarios está creando una enorme recesión no solo en los países periféricos de la Eurozona sino también en los países del centro. El nivel de demanda de la manufactura (PMI, purchasing manager index) está bajando también en Alemania y en Francia a niveles de Italia, habiendo alcanzado cuotas por debajo de lo que se considera el nivel aceptable y/o sostenible. Y ello era, de nuevo, predecible, pues gran parte de las exportaciones alemanas y francesas son importaciones italianas, españolas, portuguesas y griegas. Y la bajada de salarios y recortes de gasto público están reduciendo dramáticamente el consumo doméstico y exterior.

La respuesta del establishment alemán no es estimular la demanda en Alemania y en los otros países de la Eurozona sino al contrario. Sus políticas públicas están recortando los salarios de los trabajadores alemanas y (presionando a través del Bundesbank y, por lo tanto, del BCE) de los trabajadores de los países periféricos de la Eurozona, conduciendo al precipicio a toda la Eurozona. Se inicia así una competición para ver quién paga menos a sus trabajadores. Estos son los costes de continuar creyendo en el dogma neoliberal. Pero como bien ha dicho la Organzacion Internacion del Trabajo, en su respuesta al informe del BCE, tal estrategia llevará a una depresión no solo europea sino mundial. Lo que está ocurriendo en la Eurozona es un ejemplo de las consecuencias de tales políticas. Su venidera recesión puede llevar a una gran depresión. En realidad, para miles de españoles y de europeos esta depresión ya ha llegado. Estos son los costes de continuar creyendo y aplicando el dogma.

Una última observación. La enorme fuerza e influencia del pensamiento neoliberal en España (resultado del gran poder que tiene la banca y la gran patronal en los fórums mediáticos y políticos) se refuerza con la enorme pasividad de las izquierdas. Y no me estoy refiriendo a los partidos políticos (a los que habría que reformar sustancialmente) y a los sindicatos sino a las personas que se consideran de izquierdas y que con su pasividad están permitiendo que tal pensamiento y las políticas que las sustentan (que están haciendo mucho daño) continúen. De ahí que me permito sugerirle al lector de este artículo que se movilice y que, si está de acuerdo con la tesis que expongo (enormemente minoritaria en España, debido a su marginación en los medios), envíe este artículo a todo tertuliano, a todo periodista, a todo canal informativo que reproduce tal dogma, a fin de mostrarles que lo que dicen y promueven no tiene ninguna base científica, denunciando con ello, su función propagandística en lugar de informativa. Permítame una observación personal. Mi blog recibe alrededor de 10.000 contactos al día. Si suponemos que al menos un 10% coinciden con mis tesis y éstos enviaran cartas o llamaran a los medios cada vez que tal propaganda ocurre, tales medios captarían el mensaje de que la población es consciente de su actitud propagandística, exigiéndoles mayor rigor y diversidad. La enorme pasividad de las personas de izquierda debería sustituirse por una agitación social e intelectual que mostrara las enormes falsedades de la sabiduría convencional que se reproduce a través de los medios de información de mayor difusión, transformándolos en medios de persuasión. Una de las grandes insuficiencias de la democracia española es precisamente la falta de diversidad de tales medios. La ciudadanía debería movilizarse para protestar y denunciar tal situación.

Ver artículo en PDF

Fuente

jueves, 2 de agosto de 2012

ECONOMISTA NORTEAMERICANO DICE: El euro quebrará en medio año.

NUESTRO COMENTARIO: Rajoy, sigue empeñado en hacernos pasar a todos por el dolor, los recortes, el hambre, la pobreza, la pérdida de soberanía, y sigue sin darse cuenta de que la Eurozona es un tema complejo que le supera a él y a su grupo. Mientras tanto, como un conductor que conduce un coche con una venda en los ojos, nos precipitamos al abismo, sin soluciones aparentes. El economista Norteamericano  Nouriel Roubini predice que esto no funciona, el euro no avanza, Alemania es un impedimento fundamental para la confianza de los inversores, mientras van ahogando al resto de paises con problemas, como Italia o España.


"La zona euro se derrumbará dentro de medio año". Esta es la predicción del economista norteamericano Nouriel Roubini, conocido por pronosticar la crisis financiera del 2008.

"Europa ya no tiene reservas de tiempo. Europa es como un coche que corre a toda velocidad directamente hacia una pared", asegura Roubini en una entrevista con 'RBC Daily' . Según el especialista, el panorama es negativo no solo para la economía griega, sino también para la italiana y la española. “Está cada vez más claro que los enfoques actuales no conducen al equilibrio. Alemania espera que Italia y España superen las dificultades de alguna manera y que Grecia se mantenga en la zona euro. Pero la situación de Italia y España está empeorando y el mercado no tiene dudas" sostiene. "En mi opinión, el gobierno griego caerá en los próximos seis meses. Este país está en recesión económica y avanza rumbo a la depresión".
 

FUENTE: RUSSIA TODAY

miércoles, 1 de agosto de 2012

La prima de riesgo otra vez disparada. VAMOS HACIA LA MUERTE: La austeridad de Rajoy no funciona.

NUESTRO COMENTARIO: Sr. Rajoy, como parece ser que no tiene usted ni idea de como llevar el país, y solo se limita a viajar a Alemania para pedir dinero prestado con el que pagar la fiesta del ladrillo que su partido creo y el PSOE consintió, le vamos a poner un video donde una niña le va a explicar a usted unas cosas.




Enterese usted, hombre. Machacar al pueblo, por mucho que se lo digan en Alemania, y por mucho que necesite que le presten el dinero, Machacar al Pueblo, no funciona. ¿No se da austed cuenta que crea pánico internacional en los mercados?
  • A ver señor Rajoy. ¿Qué medidas de protección ha hecho usted para proteger a los casi 2 millones de familias QUE TIENEN A TODOS SUS MIEMBROS EN PARO Y NO PUEDEN PAGAR LA CONTRIBUCION? ¿CÓMO PROTEGE USTED A ESAS FAMILIAS? ¿QUE VA A HACER, CUANDO NO PAGEN, FUSILARLOS A INTERESES Y QUITARLES SUS CASAS? ¿Quiere usted más pobres en la calle?
  • ¿VA A SEGUIR USTED ATACANDO A PENSIONISTAS Y PARADOS?
  • ¿PERO COMO ESPERA USTED QUE UN INVERSOR PUEDA ENCONTRAR TRANQUILIDAD CON ESTAS MEDIDAS?

SEÑOR RAJOY: NO SE ESCONDA.  LE VOY A PONER UNA NOTICIA QUE USTED TIENE QUE LEER. DEMUESTRE VALENTIA. DE LA CARA. LEA ESTA NOTICIA PUBLICADA EN LA VANGUARDIA Y VARIOS MEDIOS (CITAMOS UN RESUMEN):

Imagenes del suceso donde ocurrieron os hechos.


Un padre de familia a punto de ser desahuciado se ahorca en plena calle

Vivía ocupando un piso de alquiler de ADIGSA en el barrio de la Gornal de l'Hospitalet

M.P, vecino de Hospitalet de Llobregat, vivía desde hacía nueve meses ocupando "de patada" un piso vacío de protección oficial con su mujer y su hija menor de edad. Se convirtió en ocupa después de haber agotado el paro y no poder pagar el piso de alquiler donde vivía. Pero hace una semana recibió una orden de desahucio anunciándole que tenía que abandonar la vivienda de manera inminente. Finalmente, ayer por la tarde decidió ahorcarse en plena calle, en un parque de la calle Juan de Juanes en el barrio del Gornal en l'Hospitalet.


Yo, si fuera extranjero, no invertiría en España, porque usted, Sr. Rajoy, me da pánico, me da pavor y creo que España es un barco que se hunde, es el Titanic, o aún peor, un 747 incendiado en llamas que se cae del cielo con todos los pasajeros gritando socorro vamos a morir. Esa es la imagen que usted muestra de España en el extranjero.

LOS MERCADOS, SR. RAJOY, SON MAS QUE NUMEROS ALEMANES.
SON CONFIANZA.
SON DECISION.
SON ESPERANZA.
LAS CALCULADORAS NO TRAEN ESPERANZA NI CONFIANZA.
VA USTED EN LA DIRECCION EQUIVOCADA.

ENTERESE: SI SIGUE MACHACANDO AL PUEBLO (PARADOS, PENSIONISTAS Y ENFERMOS), LOS MERCADOS, LE MACHACARAN A USTED. Póngase las pilas en la dirección que quiera, pero un pueblo hambriento no crece, no crea empresas, no tributa, y entra en la senda de la ruina, el hambre y la muerte.


Esta muerte, Sr. Rajoy, todas las demás y la desesperación de los jovenes Españoles sin futuro, la va a llevar usted en su conciencia, si es que la tiene.



Os dejamos con un Interesante artículo de EL MUNDO.

La prima sube con fuerza y la Bolsa se desinfla por las dudas sobre el BCE

  • Alemania dice que el fondo de rescate no debe tener licencia bancaria

Tras cuatro sesiones consecutivas de subidas, la Bolsa española se ha desinflado este martes a la vez que la prima de riesgo subió con fuerza antes las dudas que se tiene en el mercado sobre la posibilidad de que el Banco Central Europeo anuncie medidas para hacer frente a la crisis en España e Italia.
El principal indicador de la Bolsa española, el Ibex, ha retrocedido un 0,94% a la decisiva reunión del BCE del jueves.
La euforia de los últimos días se desinflaba a primera hora de la tarde, lo que hacía repuntar la prima de riesgo -el diferencial entre la rentabilidad del bono alemán y el español- hasta 546 puntos básicos al cierre del mercado.
El Ibex bajaba hasta 6.738 puntos, con una caída del 5,13% en julio y un descenso acumulado desde principios de año del 21,34%.

Alemania enfría los ánimos

El jarro de agua fría ha llegado desde Alemania. El Ministerio de Finanzas alemán ha asegurado este martes que no ven necesario que el Mecanismo Europeo de Estabilidad (Mede) -el fondo de rescate permanente que entra en vigor este otoño- reciba una licencia bancaria que le permite acceder a la financiación del BCE, lo que le permitiría aumentar su tamaño y su campo de actividad, incluyendo la compra de deuda de países en problemas, recapitalizar bancos o conceder líneas de liquidez a soberanos o entidades financieras.
La pasada semana el BCE dijo que se estaba estudiando esa posibilidad, lo que, unido a las declaraciones de su presidente, el italiano Mario Draghi, sobre que haría todo lo necesario para salvar el euro, provocó el hundimiento de la prima de riesgo más de 50 puntos e impulsó las Bolsas.
Los inversores están expectantes ante la reunión del BCE del próximo jueves, donde esperan que Draghi materialice sus palabras de defensa del euro en medidas concretas.
Por el momento se desconoce qué instrumento podría anunciarse y qué alcance tendrá, por lo que todavía es posible que el banco central decepcione al mercado.

FUENTE: EL MUNDO - http://www.elmundo.es/elmundo/2012/07/31/economia/1343749754.html


sábado, 28 de julio de 2012

Griegos acusan a líderes de la zona del euro y al FMI de genocidio económico y social



24 de julio de 2012 — Un grupo de ciudadanos griegos acudió al Tribunal Penal Internacional para presentar cargos contra los líderes de la Zona del euro y los acreedores del Fondo Monetario Internacional (FMI) por genocidio económico y social. La demanda está patrocinada por un grupo de personalidades griegas, entre ellas el editor y periodista popular de radio y televisión George Trangas, el ex parlamentario del partido Nueva Democracia, Dimitrios Konstantaras, y los periodistas Panagiotis Tzenos y Antonios Prekas.

Desempleo, Hambre y pobreza en Grecia
La demanda formal nombra a la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, a la canciller alemana Angela Merkel, al ministro de Finanzas de Alemania Wolfgang Schaube y al presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso.
Según un informe del blog griego, Hellas Frappe, en la denuncia se acusa a la elite financiera dominante de haber convertido a Grecia en el "conejillo de indias" para imponer programas brutales, imponer disciplina fiscal a Europa, lo que ha creado una crisis humanitaria que ahora pone en peligro la existencia de Grecia como nación.
La demanda acusa a los estados miembros de la zona del euro, que en cooperación con la Comisión Europea y el FMI, han estado dedicados sistemáticamente a imponerle términos onerosos a los ciudadanos griegos, lo que contraviene la constitución de la nación y la legalidad internacional. Los acusados lograron esto aplicando una estrategia de terror y chantaje, amenazando con obligar a Grecia a salirse de la Unión Europea y la zona del euro. Los denunciantes acusan que mediante declaraciones coordinadas de las altas esferas griegas y funcionarios europeos, en cooperación con grandes grupos informativos internacionales, se ha satanizado, calumniado y hasta presentado como responsables del desplome económico global al país y a sus ciudadanos, usando métodos que nos recuerdan las calumnias contra los judíos durante la II Guerra Mundial.

Rajoy esté empeñado en someter a los Españoles a la mano dura de la usteridad para complacer a Europa, aunque pasen hambre y calamidades (reparto de sopa en Grecia)
 Presentaron el caso de que Grecia ha sido víctima de un plan de genocidio social y económico que utiliza métodos que violan la Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio de la ONU. Su demanda afirma: "Los objetivos de dicho plan serían la desintegración de las instituciones políticas y sociales, cultura, lengua, sentimientos nacionales, religión y la existencia económica de grupos nacionales, y la destrucción de la seguridad, libertad, salud, y dignidad personal y hasta las vidas de los individuos que pertenecen a dichos grupos".

Como consequencia de las políticas de Rajoy, basadas en la imposición de la MANO DURA DE LA AUSTERIDAD CONTRA EL PUEBLO ESPAÑOL QUE LE VOTO, han empezado a circular en las redes sociales diferentes logotipos modificados del Partido Popular, algunos de ellos simulando ambas Ps como si fueran tijeras, en alusión a los recortes, y otro, alertando a la población de que Partido Popular significa en realidad PELIGRO PUBLICO, debido a los recortes y por haber hecho todo lo contrario a lo que indicaron antes de las elecciones.

Logo protesta contra el Partido Popular (llamado ahora popularmente PELIGRO PUBLICO - PP) que circula activamente por las redes sociales.

FUENTE: LA ROUCHE - http://espanol.larouchepac.com/node/17097

miércoles, 25 de julio de 2012

El Índice de Miseria ya alcanza el 26,4%


EN TRES COMUNIDADES SUPERA EL 30%

El Índice de Miseria ya alcanza el 26,4%


Foto: CÁRITAS
 El Índice de Miseria en España ha alcanzado el 26,4 por ciento, aunque en las comunidades autónomas de Andalucía, Extremadura y Canarias la tasa supera el 30 por ciento, según un estudio de la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal (Agett).
   El estudio, que cruza las tasas de paro e inflación para conocer el deterioro de los niveles de vida de los ciudadanos, destaca que la tasa se ha incrementado un 15,5% en cinco años, ya que en 2007 se calculaba en un 10,89 por ciento.
   El aumento, según explica, se debe al crecimiento del paro, (ha subido casi 16 puntos desde entonces), ya que la inflación se ha reducido un 0,47 por ciento. En esta línea, en el último año el índice ha avanzado un 1,62 por ciento, porque el paro creció 3,15 puntos y la inflación cayó un 1,53%
   La variable del desempleo hace que España registre el mayor índice de miseria de toda la Unión Europea (27 países) con casi 13 puntos porcentuales más que la media comunitaria, fijada en un 13,5%. Le siguen Grecia (24,1%), Letonia (19,6%), Portugal (18,5%), Eslovaquia (18,4%) y Lituania (18,1%). Austria, Holanda, Malta y Alemania tienen los índices más bajos (no llegan al 9%).
   Por comunidades autónomas, se aprecian "diferencias abrumadoras" en el índice de miseria. Andalucía es, con diferencia, la que registra la mayor tasa, con un 34,8 por ciento. Le siguen Extremadura, donde el índice está en un 33,8% y Canarias, con un 33,7 por ciento.
   También por encima de la media nacional se encuentran Baleares, con un índice del 29,8 por ciento; la Comunidad Valenciana, donde la tasa llega al 29,3 por ciento; Castilla-La Mancha, que registra un 29,2% y Murcia, con un 28,7 por ciento.
   En el lado opuesto se encuentra País Vasco, que tiene una tasa del 15,5 por ciento, casi diez puntos por debajo de la media nacional. La situación también es más favorable en Navarra, donde el índice es del 18,6% y en Cantabria y Aragón, regiones que registran un 20,4 por ciento.
   "Evidentemente, las enormes diferencias que existen entre los Índices de Miseria entre unas comunidades autónomas y otras radica esencialmente en el deterioro del mercado de trabajo, ya que la inflación se mantiene más o menos estable en todo el país", explica el informe.
   Atendiendo a la evolución, sólo Aragón y Murcia han mejorado las tasas respecto del primer trimestre de 2011, con reducciones en torno al uno por ciento. Por contra, en Extremadura la miseria ha avanzado un 5,2%; en Castilla-La Mancha, un 3,4 por ciento y en La Rioja ha crecido un 3,2.

Fuente
http://www.europapress.es/sociedad/noticia-indice-miseria-ya-alcanza-264-20120712103420.html

martes, 24 de julio de 2012

“Rajoy está obligado a convocar un gran acuerdo nacional para salir de la crisis”



“Rajoy está obligado a convocar un gran acuerdo nacional para salir de la crisis”

El expresidente: "Por solo 30.000 millones sufrimos las exigencias de una intervención plena”


El expresidente del Gobierno Felipe González, en una casa en
El Escorial (Madrid). / 
CLAUDIO ÁLVAREZ
Felipe González (Sevilla, 1942) está preocupado y enfadado. Cree que se ha superado un límite y que Mariano Rajoy tiene la obligación de convocar a un gran acuerdo nacional. Le inquieta la crisis europea y está furioso con la manera en la que se desarrollan las cosas en Europa respecto a España. Critica al Gobierno por consentir una “intervención total” en los hechos, pero muy barata, “de bajo coste” para la propia Unión Europea, sin haber negociado seriamente como condición el acceso a una financiación razonable. Afirma que los errores españoles comenzaron en 1998, pero admite quelos Gobiernos de Rodríguez Zapaterono corrigieron esos errores, sino que echaron gasolina al fuego. Cree que el Ejecutivo y la dinámica actual están llevando a este país a la ruina y se revuelve contra esa posibilidad. 
“Vamos a la deriva como españoles y como europeos”. No cree en los Gobiernos de tecnócratas pero exige un consenso nacional “para salir de la crisis y para actuar en Europa”. Considera una estupidez creer que “España es demasiado grande como para dejarla caer porque se destruiría el euro”. ¿Acaso Europa no fue capaz de destruirse a sí misma?, recuerda. Basta con que proliferen las voces del nacionalismo insolidario.
El expresidente del Gobierno (1982 a 1996) está alejado del Parlamento y de la vida pública, pero no ha dejado ni un instante de ser un activo político, que sigue la actualidad española, europea y mundial con una formidable capacidad de análisis y de crítica. Protagonizó, junto con el alemán Helmut Kohl y el francés François Mitterrand, la cumbre de Maastricht en la que se acordó el nacimiento de la moneda única europea, el euro, y se cambiaron los tratados fundacionales de la Unión Europea para darle un mayor impulso político. Su reconocida vocación europea y su conocimiento de las estructuras de la UE hicieron que se recurriera a él en 2007 para presidir un Grupo de Reflexión sobre el Futuro de Europa, conocido como Comité de Sabios.
Pregunta. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
Respuesta. Merkel afirma que estamos pagando 10 años de errores en una política económica basada en una inmensa burbuja inmobiliaria. Ahora que le quitamos la razón en todo, hay que decir que sí, que tiene razón. Se refiere a los 10 años previos a 2008, que es cuando estalló el sistema financiero mundial y en España, más específicamente, esa burbuja inmobiliaria. Así que, enfocándolo desde España, la galopada arrancó con la ley de liberalización del suelo, que se puso en marcha con el argumento banal de que mientras más ofertas de suelo hay más barato es, como si los mercados fueran racionales. La realidad es que el suelo fue cada día más caro, que hemos hecho tres o cuatro veces más metros cuadrados de los que exigía una demanda equilibrada, y que hemos fomentado de una manera salvaje las corruptelas.
P. Luego, ¿es culpa de decisiones españolas?
R. La responsabilidad no es solo de una gente indisciplinada que galopa hacia una burbuja inmobiliaria, como quieren pintar. Hay una responsabilidad compartida por una política monetaria que facilitó créditos por debajo de la inflación, y eso no era solo responsabilidad de las entidades financieras españolas, sino de las alemanas, las francesas… El error es nuestro, pero compartido. Ha habido una crisis del ladrillo espantosa, pero la crisis de la deuda se ha provocado porque ha habido bancos que han alimentado esa deuda irracionalmente. Eso ha ocurrido, tiene razón Merkel, durante 10 años, con el resultado de una deuda de las familias y de las empresas que es insoportable. Pero eso no ha ocurrido igual en el Estado. En esa época a la que se refiere Merkel, España tenía unas cuentas públicas mucho mejores que las de Alemania y las de casi cualquier otro país. Llegamos al estallido de la crisis con superávit presupuestario de más de dos puntos y una deuda pública por debajo del 37% del PIB.
P. Diez años continuados de errores es mucho tiempo.
R. Eso arranca, como he dicho, con decisiones políticas a partir de 1998: Aznar, Rato, Rajoy, para entendernos, pero no se corrigen con los Gobiernos que entran a partir de 2004, es decir con Rodríguez Zapatero. No se corrige por Gobiernos que vivían en un aparente mundo ideal. La economía creciendo al tres y pico por ciento, créditos por debajo de la inflación... Igual pasó con el dramático error cometido en la liberalización del sector eléctrico, que ha acumulado una deuda de más de 25.000 millones. Arranca con una decisión aparentemente liberalizadora que tiene un coste para el Estado enorme y que, de nuevo le digo, no se corrige en el Gobierno de Zapatero, sino que se le echa más gasolina al fuego.
Así que, efectivamente, todo esto ha tenido una cierta continuidad durante 10 años. Claro que ha ido acompañado de un defectuoso modelo europeo de unión monetaria sin unión económica. Cuando a nosotros nos convenía que el tipo de interés fuera razonable respecto del crecimiento de la economía y de la inflación de nuestro país; es decir, cuando necesitamos enfriar esa economía especulativa, el tipo de interés se fijaba por criterios que no respondían a nuestras necesidades. Así que el Banco Central Europeo alimentó el incendio que estábamos montando en España.
P. ¿Se podía haber corregido esa deriva española con otra política europea?
La burbuja inmobiliaria se inició en 1998, con la Ley del Suelo, pero el Gobierno de Zapatero
no corrigió esos errores
R. Por lo menos, se hubiera evitado esa situación dramática en la que, desde luego, están España e Italia, y por extensión, la unión monetaria. La corrección total tiene sus dificultades. Si observas a Estados Unidos ves que una sola moneda con políticas económicas divergentes llevó a un estallido tremendo a finales del siglo XIX, lo que provocó la creación de la Reserva Federal. Hoy, California es un Estado que no puede equilibrar sus presupuestos. Pero ¿cómo financia su deuda? A través de la Reserva Federal, y al tipo de interés negativo. Obviamente, tendrán que hacer una reestructuración seria, pero la Reserva Federal impide que la especulación arrase a California, como lo impide en Florida. No ocurre lo que ocurre aquí, donde el Banco Central Europeo no actúa como un banco central.
P. Tampoco somos una federación.
R. Ni somos una federación ni tenemos un banco central que actúe como tal, insisto. España tiene unas cifras de déficit y de deuda inferiores a las de Gran Bretaña y, sin embargo, Gran Bretaña se financia a través del Banco de Inglaterra con tipos de interés muy bajos y España se financia con tasas de interés insoportables. Porque el BCE no actúa como banco central, pero sí impide que los bancos centrales nacionales actúen como tales. Es una restricción de nuevo asimétrica, porque favorece enormemente a países como Alemania y a su entorno próximo, y perjudica de la misma manera a otros. Así que podríamos afirmar que hablar de una sola moneda europea es casi política-ficción. Hay un solo euro con valoraciones completamente distintas por los mercados. En California, el dólar, independientemente de la deuda de California, es igual que en Nueva York. En Alicante, el euro es más caro que en Fráncfort.
CLAUDIO ÁLVAREZ
P. ¿Eso es lo que ha pasado con la unión monetaria?
R. Conviene recordar que todo esto pasa en un contexto en el que ya hemos olvidado, a pesar de la irritación de los ciudadanos, que el origen de esta crisis está en la implosión del sistema financiero global desregulado. Hay que decirlo ahora una vez más… Se ha hecho una operación de rescate de ese sistema financiero desregulado y, una vez que se ha hecho, a costa del contribuyente, no solo para pagar el rescate propiamente dicho sino también para pagar las consecuencias de la recesión profunda que provocó esa crisis financiera, una vez que se ha hecho todo eso no se ha tocado el origen de la crisis. Se siguen haciendo las mismas prácticas que llevaron a la crisis y, de pronto, te encuentras con que J. P. Morgan ha perdido otros miles de millones de dólares.
P. ¿Por qué sucede eso?
R. Le doy una opinión personal: porque el desplazamiento del poder real que se ha producido en los últimos 25 años de los representantes de la democracia representativa a los centros de decisión financieros del mundo no se ha revertido. Un ejemplo: cuando Obama comprende qué sucede, como toda persona inteligente, y propone la reforma del funcionamiento del sistema financiero al Congreso de EE UU, pasa por Wall Street y hace un discurso impecable sobre cómo evitar los errores que se venían produciendo en Wall Street, en los grandes centros de producción de errores. El discurso es impecable, de forma y de fondo, sobre lo que hay que hacer.
Tiene un solo fallo, el final, y eso es lo que te produce melancolía. Porque el presidente de EE UU, que todavía es, al menos en teoría, el hombre más poderoso del mundo, va a Wall Street, explica la reforma que está presentando en el Congreso y les pide a los actores de Wall Street que le ayuden a sacarla adelante. Es dramático. La reforma no va a pasar en el Congreso salvo que los actores de Wall Street convenzan a los congresistas (que dependen en parte de ellos) de la bondad de la reforma.
El desplazamiento del poder real de los representantes democráticos a los centros de decisión financieros del mundo no se ha revertido
Ese es el último porqué de todos los porqués. El desplazamiento del Parlamento respecto al proceso de la toma de decisiones se agudiza cada día. Aquí, en España, yo no sé si el Gobierno ha presentado algún proyecto de ley en los últimos siete meses. Yo diría que todo son decretos leyes, que se discute en otrosParlamentos de la Unión Europea lo que afecta a España y aquí se oculta.
P. ¿Esta intervenida España?
R. Aquí estamos, en términos relativos, peor que cualquiera, porque estamos en una situación de rescate, nos guste o no decirlo, semejanteen términos de intervención a las de Portugal o Irlanda, pero… a bajo coste. Por 30.000 millones tenemos todos los condicionamientos de una intervención plena. En España, el rescate definitivo, con cierre absoluto de los mercados (y estamos a dos metros de eso), supondría 500.000 o 600.000 millones, mucho más que el rescate actual. Pero con 30.000 millones, por el momento, de línea de crédito, la intervención es total: de los bancos con dificultades, de los bancos buenos y de toda la política económica y fiscal.
P. ¿Cómo es posible?
R. Nos damos de bruces con cosas incomprensibles por mucho que uno quiera construir un relato que haga comprensible a los ciudadanos lo que pasa. Lo peor que ha pasado, dentro de que todo el paquete de ajustes es desmesurado y de que no hay ni una sola señal de medidas anticíclicas, lo peor, creo, es que el presidente del Gobierno, que acaba de ser elegido por mayoría absoluta, ha hecho una declaración en la que dice: “No tenemos libertad para elegir”.
P. ¿Pero la tiene?
R. Vamos a ver, si él dice que no tiene libertad para elegir quiere decir que los ciudadanos han hecho un ejercicio inútil eligiéndolo. Ahora, si me pregunta, ¿la tiene? Claro que la tiene, otra cosa es que esté en condiciones de ejercer la parte de libertad que le corresponde para elegir. Claro que la tiene. Si la tiene una persona a la que no la han votado, como Mario Monti, cómo no la va a tener el presidente del Gobierno español. Monti decide unas medidas y después va a Bruselas a defenderlas. Aquí hemos escuchado al ministro de Economía decir: “El martes veremos lo que decide el Eurogrupo y después ya conocerán qué medidas de ajuste adoptamos”.
No estoy haciendo un ejercicio de nacionalismo, porque lo diré en porcentajes: si España hiciera todo lo que tiene que hacer para corregir los errores acumulados en 10 años de desequilibrios en balanza de pagos, balanzas comerciales y de pérdida de competitividad; si hace todo lo que tiene que hacer impecablemente bien —lo cual significaría que sabe lo que quiere hacer, cosa que no parece poder afirmarse de este Gobierno—, habría hecho el 20% de lo que necesitamos para salir de la crisis. El 80% lo tiene que hacer Europa. Por tanto, aquí hay dos niveles de análisis: qué nos pasa como españoles y qué nos pasa como europeos. Y en los dos vamos a la deriva.
No hay que pensar que España es demasiado grande para dejarla caer porque detrás iría el euro. ¿No se destruyó antes Europa a sí misma?
P. ¿Qué nos pasa como europeos?
R. Europa tiene una enorme responsabilidad consigo misma y con su destino. Es un error decir una y otra vez que “España es demasiado grande como para dejarla caer, porque detrás vendrá Italia y no sé qué catástrofe de explosión del euro”. Eso es una verdad falsa. Si uno mira la historia de Europa del siglo XX, sabemos que los europeos son capaces de destruir físicamente Europa. ¡Cómo no van a ser capaces entonces de acabar con el euro! Depende de que vaya aumentando la voz del nacionalismo insolidario. Europa ha pasado por dos guerras mundiales. “Nunca se atreverán a destruir la Europa del euro”, dicen algunos. ¿Por qué no? Europa está en una encrucijada de tres caminos en la que he insistido muchas veces. El primer camino es hacer un big bang para federalizar la unión económica y fiscal, además de vertebrar la unión monetaria. ¿Por qué empleo la palabra federalización, que produce rechazo? Lo hago intencionadamente, porque si hay una seudofederalización, sin legitimidad democrática, estamos perdidos. Si no hay legitimidad democrática en ese proceso, y queremos solo a los hombres de negro, en forma de ministros de Economía, para el conjunto de la UE, el proceso de construcción europea derrapará masivamente ante los ciudadanos.
P. Hay otros dos caminos.
R. Sí. El segundo camino es el opuesto al primero: deshacer lo andado desde el punto de vista de la unión monetaria y del mercado interior. La gente cree que aunque se deshaga la unión monetaria se va a mantener el mercado interior, o se va a mantener incluso Schengen. Yo diría que no es probable, entre otras cosas porque quienes están pasando esta gravísima crisis tendrán que hacer devaluaciones masivas para ganar competitividad.
CLAUDIO ÁLVAREZ
El tercer camino, y la hipótesis más probable, es arrastrarse por el fango: dar un pasito adelante y dos pasitos atrás. Y salir de cada Consejo diciendo que ya tenemos una hoja de ruta, ya tenemos decisiones tomadas, ya se van a tranquilizar los mercados. Seguir con esta pelea estúpida sobre si los mercados tienen o no un comportamiento racional. Es una gran estupidez. ¿Por qué hablan de racionalidad? Claro que si hay una decisión del BCE, que por una vez haga de banco central, anunciando que “si la prima de riesgo pasa de 200 puntos básicos, me hago cargo de la deuda”, se acabó la fiesta especulativa.
P. Si se mutualiza la deuda, se federaliza la Unión Europea.
R. Puede haber una situación intermedia, a la que apelo, y que siempre se ha tomado cuando existe voluntad política. Pero seamos sinceros: todas las reglas de los tratados que prohíben las ayudas públicas se incumplieron después de la quiebra de Lehman Brothers, con operaciones de rescate nacionales de los bancos propios. Todas las dificultades que hemos tenido nosotros después no se tuvieron en cuenta cuando, desde Gordon Brown a la señora Merkel, pasando por Sarkozy, inyectaron dinero y reestructuraron la parte del sistema que producía riesgos sistémicos. Eso no estaba previsto; al contrario, estaba expresamente prohibido en la normativa europea. ¿Qué fue lo que ocurrió? Que después de hacer lo que había que hacer y no había más remedio que hacer, se pusieron de acuerdo en ponerle un paraguas institucional a lo que se había hecho. Y a partir de entonces, restituirle a los órganos de Bruselas las facultades de vigilancia y control que tenían, pero la operación estaba ya hecha. ¿O es que Brown fue a Bruselas a decir cuánto dinero ponía en la nacionalización de tal o cual banco? ¿O Sarkozy, o Merkel? Se hizo porque se hizo. Y políticamente, además, mejor que se hiciera, porque se hubiera liado si les dicen que no, que no se puede hacer.
P. ¿Qué ha pasado entre agosto del año pasado, cuando el BCE compró bonos españoles, y hoy, cuando dice que no puede?
Ha cambiado nuestra relevancia a la hora de exigir contrapartidas
a los sacrificios que nos exigen o a los que nos comprometemos
R. Creo que ha cambiado, de verdad, nuestra relevancia para exigir contrapartidas a los sacrificios que nos piden, o a los que nos comprometemos. Dicho en términos de Rajoy, “no tenemos libertad para elegir”; eligen otros lo que tenemos que hacer. Siempre nos dicen la misma frase: “Está bien, siga profundizando, siga por ese camino”. Habría que contestar: “Dígame dónde está el final del camino, para decirle a la gente que este camino tiene un límite, y que ese límite es este, y que a partir de este límite se producirá esto otro”. Eso nunca ocurre, ni siquiera hemos negociado seriamente en esta intervención. Estamos intervenidos por todos los costados y ni siquiera hemos negociado una contrapartida.
Ahora, es el galgo que corre detrás de la liebre mecánica que mueve otro, y que nunca alcanza. Al final de año, con una vigilancia trimestralizada, nos dirán que no es suficiente, que hay que hacer más. Y mientras más se haga en la misma dirección, esta máquina de destrucción de aparato productivo de clases medias que han puesto en marcha no tiene salida.
P. Pero ¿por qué exige la Unión Europea ese proceso? ¿Cuál es el objetivo?
R. Porque el nacionalismo, del que dependen los Gobiernos en los votos, hace imposible que cambie el razonamiento político nacional y se genere un razonamiento político europeo. Es curioso. Hollande ha hecho una doble aportación: una señal de política anticíclica, aunque sea con solo 120.000 millones, y la constatación de que el ajuste tiene que ser más moderado para ser soportable, y tiene razón. Digo que es curioso, porque en otro plano es Alemania, Merkel, la partidaria de hacer una apuesta por una mayor federalización, mientras que a Francia le cuesta más aceptar ese camino.
P. Volvamos a la situación española. ¿Podía el Gobierno haber negociado de otra manera? Muchos piensan que cuando se pide dinero, no se tiene derecho a decir nada.
R. ¿Cómo que no? Claro que sí. Yo he pedido dinero para algo específico, algo concreto, que por cierto otros países han hecho ya. Recordemos que ellos lo han hecho con su dinero, pero en contra de una normativa europea que se cambió después. Me ofrecen una línea de crédito de hasta 100.000 millones para recapitalizar lo que se supone que tengo damnificado, es decir un tercio de nuestro sistema financiero. Yo tomo el dinero para eso y negociamos que la operación está sometida a una recapitalización, que les permite actuar como accionistas clave, como capitalizadores clave, en esa parte del sistema financiero. Pero lo segundo que hago es exigir las mismas condiciones para todos los demás. Para empezar, en las pruebas de estrés. ¿Por qué intervienen la parte sana de nuestro sistema financiero y no la de otros países?
P. ¿La UE está exigiendo a España cosas que no exige a otros?
R. A nadie. Salvo, claro, a los países con intervención total, donde se ha hecho cargo de su gestión macroeconómica y de su financiación. En el caso español, está haciendo exactamente lo mismo con mucho menos coste.
 Como compensación, debería existir para España una garantía seria de financiación a través del Banco Central Europeo
P. Dicho de otra manera, este tipo de rescate le conviene a la Unión Europea, no a nosotros.
R. Claro, si no hay contrapartidas eso es así. Siguiendo la terminología de Montoro —una persona que cree que la Constitución le autoriza a invadir las competencias de las autonomías—, lo que se ha aceptado absolutamente es a los hombres de negro, los tenemos aquí trimestralmente para ajustar al objetivo de déficit y, por tanto, tocando toda la política económica del país. Y todo ello con un coste para la UE relativamente reducido.
Inyectará 30.000 millones y si vas cumpliendo te dará otros 30.000. Ni siquiera el Gobierno cree que vaya a pedir los 100.000. El coste es muy bajo para ellos. A mí no me parece mal, si existe una contrapartida clara: una garantía de financiación que dé Europa a través de los instrumentos que tiene, o de los que ponga en marcha. El que ahora tiene más claro es el Banco Central Europeo. Oiga usted: la contrapartida a las barbaridades que estoy haciendo, que meten a mi economía en un proceso de recesión, que no nos va a permitir alcanzar a la liebre haga lo que haga, es que me puedo financiar a tasas razonables. No digo a las de Gran Bretaña, que son de intereses negativos, o a tasas holandesas o alemanas; pero, bueno, que se fije un criterio a partir del cual Europa interviene, para que la prima de riesgo no haga insostenible el programa.
P. ¿Cree que con un Gobierno de concentración sería posible retomar el rumbo y marcar un horizonte más claro?
R. Me preocupa cómo crecen en los medios, incluso en la derecha más conservadora, las presiones sobre las bondades de un Gobierno tecnócrata. Me preocupa no solo por la deslegitimación de la democracia sino porque me parece un error serio, más allá de las equivocaciones que cometa el político A, B o C. Es un error. Llamamos —no quiero poner nombres para que no se ofendan en Europa— a los mismos que nos han llevado a la crisis pero, ahora, como especialistas para gestionar la salida. ¿Quiénes son los gestores disponibles de Goldman Sachs para que nos ayuden a salir de la crisis como buenos tecnócratas? ¿Qué responsabilidad tiene Goldman Sachs? Todo esto me parece un desastre. Lo que sí que creo es que el Gobierno debería ser consciente de dos cosas: uno, que los ciudadanos tienen derecho a saber qué es lo que están haciendo, por qué lo están haciendo y con qué objetivo. Y punto número dos, que una operación de esa naturaleza exige un consenso entre todos los actores, por tanto un consenso nacional.
P. ¿Es partidario de un pacto nacional?
P. No tiene nada que ver con los Pactos de la Moncloa, pero hay más razones incluso que entonces para hacer una política de consenso nacional. El consenso nacional significa acordar lo que hay que hacer. Y eso exige empezar por un relato de qué es lo que hemos hecho mal y cómo lo corregimos. Y de qué es lo que está haciendo mal Europa y qué cantidad de influencia ponemos sobre la mesa para corregir esa desviación europea. ¿Eso se tiene que hacer por consenso entre todos los actores? Sin duda alguna. ¿La mayoría absoluta ayuda a eso? Estoy seguro de que la mayoría absoluta es hoy una máquina de destrucción de legitimidad. En lugar de llegar a ese consenso para ganar eficiencia y reestructurar las Administraciones públicas, lo que estamos viendo es el machaque continuo de la credibilidad, del prestigio y de la relevancia de las comunidades autónomas, y el fortalecimiento de las diputaciones provinciales, como si quisieran volver a la estructura caciquil del siglo XIX.
P. ¿Existe el riesgo de que al implicar a todas las fuerzas políticas, si todo sale mal, no exista un recambio posible?
 Si el Gobierno no deja margen al consenso, Rubalcaba tiene que dejar claro que este Gobierno y esta dinámica nos llevan a la ruina
R. No, no tiene ningún riesgo. El peor de los mundos es el que está viviendo Alfredo Pérez Rubalcaba, queriendo comportarse con responsabilidad de Estado y siendo permanentemente ninguneado como interlocutor por el Gobierno. Cuando me pregunta, le digo: “Actúa como si fueras Gobierno, sabiendo que no lo eres”. Pero el margen de maniobra se le está acabando. Por eso está diciendo: “Por aquí no”. Tiene que construir su propio relato y decir “tenemos que ir por aquí”. Y dejar claro que este Gobierno y esta dinámica nos llevan a la ruina. Este Gobierno no deja ningún margen para hablar, para negociar, para decir “oiga usted, se ha equivocado en esto. ¿No entiende que no hay una sola medida que vaya contra el ciclo?”. Me preocupa que estén invitando a Rubalcaba a que, de verdad, y lo tendrá que hacer, se descuelgue de este camino disparatado.
P. ¿Podría Rubalcaba hacer otra cosa en el Gobierno?
R. No estoy haciendo aquí una apuesta por Rubalcaba en el Gobierno. Lo que digo es que hace falta más claridad y que el Gobierno de Rajoy, con su mayoría absoluta, ha perdido la credibilidad. Nadie se puede creer en Europa que el equipo que tiene la responsabilidad en la mayoría de las autonomías, de los Ayuntamientos, antes de tener la responsabilidad en el Gobierno central; nadie se puede creer que Rajoy llegue al Gobierno sin un programa, sin una propuesta; lo que, lamentablemente, parece que es verdad. Hemos sobrepasado el límite, Rajoy tiene la obligación de convocar a un gran acuerdo nacional para salir de la crisis y para actuar en Europa.

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lunes, 2 de julio de 2012

La caja que se montó en el ladrillo

La caja que se montó en el ladrillo

  • La antigua Caixa Catalunya se propuso construir cuatro millones de metros cuadrados de casas
  • El control de riesgos dependía del área comercial

     

    Manel Rossel (izquierda), Narcís Serra, Gabriel Sabaté y Adolf Todó en la fusión de las cajas catalanas. / TEJEDERAS


     
    Las ferias inmobiliarias ya no son el coto privado de los promotores. Su historia de éxito queda ya muy atrás, y hoy los bancos, las nuevas grandes inmobiliarias, ocupan ese espacio. CatalunyaCaixa suele desembarcar a esos recintos con un arsenal de comerciales que llevan desde casas en el Pirineo catalán hasta segundas residencias en un megacomplejo en el Algarve portugués. La sobrecarga de ladrillo fue uno de los motivos que llevó a la que fue la segunda caja catalana —fruto de la fusión de Caixa Catalunya, Manresa y Tarragona— a precisar una inyección de fondos públicos de 2.968 millones de euros a través de créditos y capital y a su nacionalización el año pasado.
    La intensa actividad promotora de la entidad, una estrategia de expansión territorial ligada a la concesión de hipotecas, una dependencia excesiva del mercado interbancario y un control de riesgos que fuentes cercanas a la entidad definen como "muy laxos" pusieron contra las cuerdas a la antigua caja. El lastre del inmobiliario todavía lastra la cuenta de resultados. El año pasado, Catalunya Banc registró unos números rojos de 1.335,2 millones de euros tras llevar contra los resultados unas provisiones extraordinarias de 1.505 millones para cumplir con los saneamientos exigidos por el Gobierno. Sin la carga del inmobiliario, dicen fuentes de la entidad, Catalunya Banc es rentable, puesto que este año prevé generar unos beneficios de 200 millones antes de las provisiones.

     Los actuales gestores de la entidad —participada en un 89,8% por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB)— pretendían con esas provisiones dejar limpio su balance para seguir con su proceso de venta, que querían cerrar en julio. Sin embargo, el Banco de España ha aplazado la subasta del banco hasta conocer sus necesidades exactas de capital. Fuentes del sector que han accedido al cuaderno de venta aseguran que los requerimientos son como mínimo de unos 5.000 millones de euros. Los actuales gestores, encabezados por Adolf Todó, defienden que el 98% de los préstamos tóxicos, que cifran en 12.000 millones de euros, se concedieron antes de 2008.


    Siempre a la sombra del transatlántico de La Caixa —la entidad incluso trató de emular a la primera caja catalana con una cartera de participaciones industriales—, la antigua Caixa Catalunya, controlada por la Diputación de Barcelona y pilotada por Josep Maria Loza, se lanzó a la aventura inmobiliaria. En 2004, en plena efervescencia del ladrillo, Caixa Catalunya se había propuesto promover más de cuatro millones de metros cuadrados en el arco mediterráneo y Madrid de la mano de promotores locales, con los que creaba sociedades en las que participaba en un 50% con su filial Procam. Entre sus socios están Armilar, Jale y Prasa. España pronto le quedó pequeña y saltó a Portugal junto a Prasa para construir un macroproyecto residencial, preparó el desembarco en Europa del Este y se alió con Premier para levantar pisos en París.
    Fuentes del sector explican que la estrategia global fue "desastrosa". Muchas de esas alianzas saltaron por los aires a medida que las promotoras iban encontrándose en aprietos o solicitaban el concurso de acreedores. A veces por una "cuestión reputacional", dicen estas fuentes, la entidad compró la mitad de las participaciones que tenía su socio. "Pasaron de tener el 50% del problema a tener el 100%", afirman estas fuentes. Y a su vez, añaden, no solo se quedaban con suelo y pisos, sino también con las deudas de la sociedad.


    La construcción de nuevas promociones ya era una forma de crecer: un nuevo barrio, una nueva oficina. Pero la caja se lanzó a una expansión a otras comunidades a base de prestar, en especial para hipotecas y promotores, en muchas ocasiones sin más garantía que la revalorización que iba a experimentar ese inmueble. Entre 2003 y 2007 la entidad abrió unas 300 oficinas, sobre todo en Andalucía, Madrid, la Comunidad Valenciana y Murcia. A la par, la entidad se volcaba en la concesión de créditos a promotores, a los que apenas se pedían recursos propios. Ese incremento del crédito, de hasta el 30% anual, fue acompañado por un débil control de riesgos, que, de hecho, dependía del área comercial. Por ejemplo, el 32% de las hipotecas se había dado por un importe superior al 80% del valor de tasación de la vivienda que se financiaba. "En Caixa Catalunya había dos obras sociales, la de verdad y la de dar créditos sin pedir nada", dice un consejero.
    Para rematarlo, los órganos de gobierno apenas controlaban esa actividad. En una entrevista reciente en 8TV, el expresidente de la caja Narcís Serra aseguró que cuando asumió el cargo, en 2005, decidió impartir clases de una hora a los miembros del Consejo de Administración porque estos "no tenían preparación para seguir las cuentas ni la evolución de la caja". Serra y su antecesor, Antoni Serra Ramoneda, han criticado que las cajas se lanzaran a esa expansión, pero la justifican porque el resto hacía lo mismo. Narcís Serra, además, señala que esa euforia por el ladrillo empezó por el fiasco de la compra de la aseguradora de MNA, de la cual quiso resarcirse por la vía rápida.


    Con el estallido de la burbuja inmobiliaria y la crisis financiera, la morosidad se disparó. La entidad cerró 2008 con la mayor tasa de morosidad del sistema, pasando del 1% al 5,28% en un año. En enero de ese año, Loza había abandonado la caja con una indemnización de 10 millones de euros. En su lugar llegó el equipo encabezado por Todó, quien también generó polémica por una "prestación posocupación" de 3,55 millones.
    La caja empezó entonces una política de venta de inmuebles con fuertes descuentos, daciones en pago a sus clientes y la reorganización de todo el grupo inmobiliario para mantener a raya la morosidad. Consiguió frenar la escalada y, en julio de 2009, Todó pilotaba la fusión con las cajas de Tarragona y Manresa, para lo que requería una inyección de 1.250 millones del FROB para empezar a sanearse. En una segunda tanda, el año pasado, recibió 1.718 millones y fue nacionalizada. El trabajo de la entidad hoy es hallar un comprador y tratar de mantener su marca comercial. Y, claro está, seguir deshaciéndose de todo el ladrillo de su mochila.

    La Generalitat ansía la integración en el Sabadell

    A pesar de que la fusión de cajas se materializó en 2010, cinco años antes ya se ideaba una fusión de las tres cajas vinculadas a las diputaciones de Barcelona, Tarragona y Girona. Ese plan no cuajó, y a la operación se sumó Caixa Manresa, la entidad que tenía menos problemas. A pesar de que el Banco de España prefería fusiones entre entidades de varias comunidades, combinando las sanas y las enfermas, la Generalitat presionó para mantener el máximo de capacidad financiera en Cataluña. Y aun así, las cajas Laietana y Penedès acabaron en la órbita de grupos de otras comunidades.
    Hoy el devenir de CatalunyaCaixa es una de las principales preocupaciones de la Generalitat, que teme perder la que fue la segunda caja catalana. El Ejecutivo de Artur Mas y el empresariado catalán ansían, a la vez que alientan, una gran fusión entre la entidad y Banco Sabadell. Y, de hecho, el banco que preside Josep Oliu es una de las seis entidades que ha pedido información para una eventual puja por la entidad. Sin embargo, el Sabadell condiciona cualquier compra a la rentabilidad y la creación de valor para el accionista.
    CatalunyaCaixa es la principal interesada por hallar pareja de baile, con la aspiración de mantener su marca comercial. A pesar de que sigue arrastrando una cartera problemática anterior a 2008 que la ha llevado a requerir fondos públicos, la caja sostiene que sigue aumentando la captación de recursos a la vez que continúa zafándose de los inmuebles. "El proyecto, sin mochila inmobiliaria, es sólido y viable. Prueba de ello es que en 2011, sin provisiones inmobiliarias, el margen ordinario de explotación fue positivo, de 304 millones de euros", sostiene la entidad.

    Fuente
    economia.elpais.com